El empate en 38 votos y un nuevo papelón de la AFA

La Asociación del Fútbol Argentino atravesó un año delicado donde fue necesaria una intervención perentoria de la propia FIFA. Como si fuera poco, sobre fin de año, se sumó el delicado estado de salud de Armando Pérez, el presidente de la Junta Interventora de la AFA.

El empate en 38 votos que marcó uno de los más oscuros hitos de la historia del fútbol argentino el 3 de diciembre del año pasado condicionó el accionar de la AFA para todo el 2016, al punto de llevarla a un estado de descomposición tan avanzado que fue necesaria una intervención perentoria de la propia FIFA para tratar de que el cuerpo no llegara al grado de desintegración total que ya se avizoraba.
Después de ese episodio el comienzo del presente año encontró virtualmente dinamitado en sus estructuras conductivas al edificio de Viamonte 1366, con un presidente como Luis Segura que aguantaba como podía los embates internos y externos tratando de llevar el barco hacia un rumbo que, más que incierto, lucía indivisible en el horizonte e inimaginable en cuanto al objetivo a alcanzar.
Las luchas internas por quedarse con el sillón que hasta el 30 de julio de 2014, día de su fallecimiento, había ocupado Julio Humberto Grondona, se apoderaron de la escena definitivamente hasta estos días, y lo único que cambió en ese camino fue la llegada de FIFA al gobierno del fútbol argentino, algo que se concretó a través de un denominado Comité de Regularización que asumió el 24 de junio la conducción de AFA desplazando a un Segura que para entonces tenía más ganas de irse que de quedarse.
La designación del titular de Belgrano, de Córdoba, Armando Pérez, como presidente de esta Comisión que llegó con intenciones "normalizadoras", no movió el amperímetro a una dirigencia futbolística que siguió actuando por cuenta propia, aún con la amenaza latente de una desafiliación que sobrevolaba las oficinas afistas como la espada de Damocles sobre la cabeza de una AFA ya "descabezada" dos años antes.
El emisario de FIFA para llevar adelante el cometido de poner en funciones al Comité, el suizo-colombiano Primo Corvaro, que dejará sus funciones en el máximo organismo del fútbol mundial dentro de poco, inquirió a los dirigentes argentinos para que pongan en marcha "cuanto antes" el diseño del nuevo estatuto de AFA, que obviamente entrará en vigencia el día que haya un presidente formal, elegido por los clubes. O sea, ni más ni menos que el auténtico sucesor de Grondona.
Claro que tanto interés por el poder derivó en un consecuente desinterés por las responsabilidades naturales de AFA, provocando sacudones importantes en sus espacios más representativos, como por caso el seleccionado argentino, donde un tipo noble como el entrenador Gerardo Martino dijo "hasta aquí llegué" y se fue antes de los Juegos Olímpicos de los que iba a formar parte conduciendo al equipo nacional, abrumado por la desorganización y las faltas de respeto que, como él mismo refirió, afectaban su "dignidad".
Lo sucedió Edgardo Bauza al 'Tata', pero los dislates fueron en aumento cuando desde el Comité se resolvió elegir al entrenador de los juveniles a través de un 'casting' de 44 proyectos sobre los que se eligieron a cuatro "finalistas", pero después el "seleccionado" fue Claudio Ubeda, que nunca presentó propuesta alguna y muy lejos estaba de imaginar que iba a ser designado para un cargo de semejante responsabilidad, ya que en sus manos tiene ahora nada menos que el futuro de la selección mayor argentina.
Pero la selección no solamente se ve afectada hacia delante, sino que hacia atrás los problemas también la golpearon desde lo organizativo, al punto que durante un viaje interno por los Estados Unidos durante la disputa de la Copa América Centenario y luego del retraso de un vuelo, fue el propio Lionel Messi quien disparó contra la dirigencia con munición gruesa. "Estos de la AFA son un desastre", twitteó el capitán argentino, que al finalizar el certamen y abrumado por tantos contratiempos, decidió renunciar.
Si bien esa dimisión no se concretó en los hechos y las razones que lo impulsaron a anunciarla también tenían que ver con frustraciones deportivas, hubo una frase que quedó picando antes de la final perdida por penales ante Chile que aún no tuvo su correlato con una acción directa del mejor jugador del mundo: "en la AFA hay un montón de cosas que cambiar, y que yo me enoje ahora no es por un hecho puntual, sino por una acumulación de cosas que en algún momento voy a contar". Ese relato todavía está pendiente.
Y tan bueno sería que hablara Messi "como que también lo hiciera Martino", para desentrañar esas cuestiones que aparecen "ocultas", según una recomendación hecha en los últimos días por el propio César Luis Menotti, uno de los 44 a los que ni siquiera le miraron el proyecto que presentó para hacerse cargo de los seleccionados juveniles, cuyo representativo sub 20 se estará jugando el mes próximo en Ecuador, durante el Campeonato Sudamericano de la categoría, el pasaporte al Mundial de Corea del Sur de mayo venidero.

EL DELICADO ESTADO DE SALUD DE PEREZ
Así, navegando al garete, la AFA llegó a fin de año, con Armando Pérez internado y en delicado estado de salud como último capítulo de la dramática novela. En términos de gestión, el último entuerto de 2016 fue el tema de la televisión, algo que se tornó imperativo cuando el gobierno nacional decidió dar por concluido anticipadamente el contrato de Fútbol para Todos, dejando en blanco la pantalla para 2017.
Las pujas por el dinero que la TV le deja al fútbol, la principal vía de ingresos para la mayoría de los clubes, obviamente no se hicieron esperar, pero ellas conllevaron otras disputas por espacios de poder que marcaron una división de aguas previamente establecidas en la constitución del nuevo estatuto de AFA, que en el borrador que Corvaro y la representante de la Conmebol, la abogada paraguaya Monserrat Jiménez llevaron a FIFA, pusieron a los clubes del ascenso en una posición ventajosa respecto de los de primera.
Es que este borrador que en primera instancia fue aprobado por FIFA tal y como se lo diseñó, y que ya volvió a la sede de AFA y está esperando el momento apropiado para salir a la luz, contiene un ítem clave como lo es la reducción del número de asambleístas, lo que deja al ascenso con mayoría de representantes respecto de los de primera y resignifica que para la toma de cualquier decisión, "los de abajo" serán los que les impongan condiciones "a los de arriba".
Y de hecho ya empezaron por neutralizar la tan meneada creación de la Superliga, una puerta de acceso a las sociedades anónimas en el fútbol argentino, al tiempo que negociaron por su cuenta con la cadena estadounidense de televisión ESPN, en tanto los de primera lo hicieron con las también norteamericanas Turner y Fox, pero la oferta "mejorada" de estas últimas (subieron de 2.000 millones de pesos a 2.200 millones, mientras que lo solicitado por el fútbol argentino es 3.500 millones) también fue rechazada.
Fútbol para Todos debía finalizar el 1 de setiembre de 2019 pero terminará con el último día de 2016. El Comité de Regularización tiene mandato hasta el 30 de junio de 2017 pero los dirigentes esperan que en marzo, estatuto aprobado mediante, puedan celebrarse las elecciones en AFA, con dos candidatos que hoy por hoy asoman como los más potables: el vicepresidente de San Lorenzo, Marcelo Tinelli, y el titular de Barracas Central, Claudio 'Chiqui' Tapia.
Este último, yerno del presidente de Independiente, Hugo Moyano, está seguro de la victoria justamente por contar con esa mayoría proveniente del ascenso que lo votaría. El conductor y empresario televisivo, por su parte, ya anunció que solamente aceptará postularse "en una lista de consenso", pero no quiere saber nada con "el voto a voto".
Es que sabe muy bien a lo que se sometería Tinelli si como aquel 3 de diciembre del año pasado, cuando "empató" son Segura, vuelve a presentarse a unos comicios "como Dios manda". Entonces, por aquello de que "el que se quema con leche, cuando ve una vaca llora", esperará a que se produzca algo que parece imposible en el fútbol argentino: que todos se pongan de acuerdo en pos del mismo proyecto. O a lo mejor eso es factible. ¿Por qué no?, si hace un año atrás 38 más 38 dio 75. Eso significa que en AFA todo es posible.

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