El encuentro más esperado: José Muñoz tiene en sus manos el casco que utilizó en la guerra

Siete meses después de enterarse que un coleccionista argentino que vive en Inglaterra había recuperado su casco, el ex conscripto sarmientino volvió a reencontrarse con ese elemento que utilizó desde el 28 de marzo de 1982 cuando inició el viaje junto a su compañía a las Islas Malvinas en el barco Islas de los Estados, hasta el lejano y triste 14 de junio del mismo año, cuando llegó el momento de la rendición de las tropas argentinas. El Patagónico estuvo presente en este memorable reencuentro que siguió en exclusiva desde que trascendió la historia.

A las 0:20 del sábado en un gimnasio municipal de Sarmiento colmado y desbordante de emociones, José Muñoz, de 53 años, el veterano de Guerra que combatió en las islas Malvinas con el Regimiento de Infantería 25 de Sarmiento, se reencontró con el casco que utilizó durante el conflicto.
Fue gracias a la promesa que en agosto del año pasado le hizo Matías Picchio (39), un coleccionista argentino que vive en Cambridge y que compró su casco a través de internet sin saber a quién había pertenecido hasta que logró rastrear el nombre del soldado que lo había usado en Malvinas.
Así con una incontenible emoción, José se encontró con Matías, quien viajó a Sarmiento desde el Reino Unido para entregarle el objeto.
Días antes, Muñoz había confesado que no sabía cómo iba actuar, si iba abrazar al coleccionista o iba a tomar el casco. La fuerza del tiempo y la nostalgia pudo más, y tomó el casco en sus manos, lo besó y lo alzó en alto entre un mar de lágrimas.
La emoción se hizo sentir hasta las entrañas en el gimnasio ante una lluvia de aplausos. José estaba feliz, luego de 34 años se había reencontrado con el casco.
"Esto es Argentina, viva la patria. Gracias, mil gracias Matías, a tus papás que vinieron, a todos ustedes. Es muy difícil esto", dijo José luego de estrecharse en un abrazo con Matías, colocarse el casco en su cabeza y agradecerle por lo que había hecho. "Te agradezco de corazón, esto significa que sos una gran persona, porque te preocupaste por investigar, por saber de dónde venía, de quién era y lo trajiste".
Picchio solo atinó a agradecer ante los aplausos que se multiplicaban. La emoción del momento lo consumía por dentro aún sorprendido por todo lo que ocurrió alrededor de esta historia.
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MILES DE KILOMETROS Y MAS DE TRES DECADAS

La entrega del casco se realizó en el Festival "Sarmiento canta por Malvinas" que organiza por cuarto consecutivo la Asociación de Veteranos de Guerra de Sarmiento, que preside Rodolfo Gollob.
El gimnasio Néstor Carlos Kirchner tuvo un lleno total. Es que nadie se quiso perder el final de esta historia que comenzó en agosto del año pasado, luego de que Matías comprara el casco en el sitio web eBay por 700 libras.
La adquisición la hizo a la familia de un veterano británico quien se lo llevó de las islas como un trofeo de guerra. Hasta ese momento el casco era uno de los tantos que tenía en su colección, con el sentimiento de saber que había pertenecido a un veterano de guerra argentino.
Sin embargo, todo cambió cuando abrió el envoltorio y se encontró con la inscripción "Muñoz RI25". Sin dudarlo, comenzó a indagar, buscando en internet la denominación escrita en el interior del casco y encontró respuestas en menos de cinco minutos, según confesó el viernes a El Patagónico, medio que dio a conocer en exclusiva esta historia.
"Había un solo Muñoz, guglié y encontré la nota que había hecho Paola, la prima de José, para un portal de esa ciudad. Comencé a averiguar y me dijeron que trabaja en el municipio, entonces decidí llamarla, y lo más increíble es que le conté a Paola la historia y me dijo 'mirá José está al lado mío'", recordó.
Así Matías y José tuvieron su primer contacto por teléfono entre Cambridge y Sarmiento. José tímido ante lo que creía que podría ser una estafa o un oportunista, y Matías ansioso por todo lo que estaba pasando con el casco que había comprado.
Un par de fotos y charlas posteriores terminaron de blanquear la situación que lejos del oportunismo apuntaba al respeto por la historia.
El Patagónico conoció la historia a través de Paola Muñoz y luego que la dio a conocer, se replicó en diferentes medios de comunicación del país y del mundo.
En las últimas semanas para José y su familia, todo fue ansiedad, hasta el viernes a la tarde cuando Matías aterrizó en el aeropuerto de Comodoro Rivadavia junto a sus padres. Allí lo esperaba Paola, el nexo de esta gran historia.
Antes de partir hacia el pueblo de los bravos de Sarmiento, Matías junto a un equipo de este diario visitó en Comodoro Rivadavia el monumento que homenajea a los caídos y los veteranos sobre la avenida Yrigoyen, donde incluso charló con algunos veteranos, entre ellos Edulio Barría, quien precisamente formó parte de ese regimiento.
Su visita a la Ciudad de los Lagos fue fugaz, pero le permitió conocer sus calles, visitar la sala histórica del Regimiento de Infantería 25, y recibir la calidez de todo un pueblo, que le retribuyó su gesto con abrazos, fotos, y el reconocimiento sincero.

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