El fantasma del 98

La ultima fuerte crisis petrolera, la de 1998 en la que el crudo tocó el piso de los 14 dólares, es el espejo en el que nadie se anima a mirarse ahora que nuevamente se demuestra que la historia es cíclica y que otra vez toca la puerta de un Comodoro sin diversificación productiva. Hay que decir, sin embargo, que la realidad es diametralmente opuesta a la de ese episodio negro, principalmente por los números más sensibles: la gente.
Mientras los anuncios de despidos de esa época marcaban como atemorizantes a unos 400 o 500 operarios, el número se multiplicó por 10 en estos 20 años y el sindicato petrolero especula con que los despidos treparían a 5.000 de no lograrse un acuerdo para el crudo de exportación.
Por otra parte, la incidencia económica también ha crecido de modo exponencial y no solo en términos provinciales con su correlato en regalías que se canaliza luego en salarios y obras públicas, y además en el jugoso presupuesto que aporta a cada uno de los municipios chubutenses; a nivel local el impacto también es fuerte: Sergio Bohe, ministro provincial de Hidrocarburos graficó que en Comodoro ya dejaron de circular 350 millones de pesos -de modo directo e indirecto– a caballo del plan vacacional masivo que se estableció en la industria. Además, los trabajadores vinculados a la actividad en 2016 se estiman en el orden de los 25.000, sumando los 15.000 de la industria propiamente dicha y los restantes en relación a empresas pymes o algún otro eslabón de la cadena de valores. La cifra equivale a más del 10% de la población comodorense.
Sin embargo, también hay similitudes entre esa otra crisis y esta: hay actores que se repiten -de uno y otro lado del mostrador- y también se reiteran las estrategias, dejando en evidencia que poco ha podido -o querido- hacerse en las dos décadas pasadas para blindar la actividad, la economía, o al menos la paz social en una ciudad minera.
Para ilustrar el caso y su mirada nacional, vale reflejar una nota publicado hace 18 años por el diario La Nación, cuyo título "La crisis petrolera mantiene en vilo a Comodoro Rivadavia: el Gobierno provincial busca frenar la ola de despidos; reclamos sindicales" bien podría ilustrar las negociaciones de las últimas semanas, aunque se utilizó para describir la situación el 14 de diciembre de 1998. A continuación el texto:
La onda expansiva de la caída internacional del precio del petróleo sacude a la Economía de esta ciudad, una de las principales productoras del hidrocarburos en la cuenca del Golfo San Jorge. El Gobierno provincial pretende frenar la ola de despidos con medidas como el retardo del pago de las regalías hidrocarburíferas para los próximos tres años y la creación de 360 subsidios de parte de la empresa YPF, para salvar la economía de los petroleros sin trabajo.
En Comodoro Rivadavia, y en contraposición con el valor del barril, los conflictivos valores mantienen su tendencia en alza. La semana última, una audiencia en la Subsecretaría de Trabajo de esta ciudad volvió a reunir al Sindicato Petrolero Chubut y a representantes de la firma Gregorio Pérez, una contratista de Pan American Energy (ex Amoco Argentina) que despidió a 24 operarios en la última semana.
Pero se pasó nuevamente a un cuarto intermedio y volverán a reunirse esta semana. "Si esto sigue así, responderemos con hechos contundentes a la indiferencia de Pan American", amenazó Carlos Gómez, del gremio petrolero, como un anticipo a la movilización social que provocaría el conflicto...
...Con la esperanza de facilitar el reingreso del personal despedido de la firma Gregorio Pérez, una comitiva integrada por miembros de la comisión directiva del sindicato viajó a Rawson, para reunirse con el ministro de Economía, Ismael Retuerto, que se comprometió a generar un plan de subsidios junto con YPF.
El gremio tomó las riendas de los desajustes provocados a partir de la crisis petrolera, donde se anunció que habrá 350 despidos antes de fin de año. Por eso, los sindicalistas se comprometieron a iniciar un plan de lucha en caso de que las empresas no mantengan en operación los equipos de perforación con igual cantidad de trabajadores. El sindicato ya cumplió una parte de la promesa, cuando un grupo de aproximadamente 60 operarios quebraron la calma en Pan American con una toma pacífica del edificio ubicado en la zona céntrica de esta ciudad. Fue luego de que la empresa decidiera no participar de la audiencia convocada en la Subsecretaría de Trabajo, para reincorporar a los operarios despedidos de una de sus contratistas.
Ese día, los petroleros no se fueron con las manos vacías: las bombas de estruendo y la quema de neumáticos en Pan American alertaron al intendente de Comodoro Rivadavia, Marcelo Guinle, y al Gobierno provincial, que se comprometieron a elaborar un plan conjunto. Uno de los puntos del acuerdo establecería la ampliación de los subsidios otorgados por YPF a 360, lo que hará que cada trabajador despedido cobre, por mes, 250 pesos. La inversión de YPF será de alrededor de 480 mil pesos.
"Un equipo técnico ya empezó a trabajar en la elaboración de este proyecto. Hay que tener en cuenta que estamos frente a una crisis internacional y que todos tendrán que esforzarse para salir adelante", dijo el ministro.
La crisis, además, ya produjo un efecto dominó, así, la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia recibió la queja de algunos productores rurales de la zona, a los que las petroleras pretenden bajar en un 40% el importe pagado por servidumbres, es decir, por mantener en operación los equipos dentro de los establecimientos rurales.
Otro indicador de la crisis es la merma de la actividad inmobiliaria. "Ni siquiera cuando se privatizó YPF notamos una caída tan importante en ventas y alquileres", dijo Gustavo Novelli, presidente de la cámara inmobiliaria local.

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