El festejo de ayer fue de la hinchada "albiceleste"

La hinchada argentina, muy fervorosa, no se amedrentó pese a ser amplia minoría en el estadio Circolo Tennis Baratoff, y dejó en silencio a los "tifosis" italianos, en una jornada lluviosa en Pesaro que tuvo como imagen final el triunfo de Federico Delbonis y los festejos 'albicelestes' en la tribuna visitante.
En ese contexto, unos 150 argentinos se ubicaron estratégicamente en la tribuna lateral detrás del banco de suplentes, así podían alentar a Delbonis desde cerca cada vez que iba a la silla en los cambios de lado, y se hicieron oír desde que comenzó el partido, pese a que en el resto del estadio había cuatro mil italianos.
"Ohh, Argentina, es un sentimiento, no puedo parar", fue el hit elegido en el inicio de la serie cuando 'Delbo' dominaba a gusto a Seppi.
Las típicas banderas con inscripciones de los pagos de origen no podían faltar y así se divisaron las de Lobos, Bahía Blanca, Bariloche, San Genaro y Cañada de Gómez (ambas ciudades de Santa Fe), Tancacha (Córdoba), y el trapo gigante que suele portar el equipo desde hace un año y medio que reza: "Un equipo, un país, un sueño".
La bandera mejor ubicada fue una de Argentinos Juniors con el escudo y la inscripción 'La Paternal', que estaba en la platea baja de una de las cabeceras y salió siempre en las imágenes de la televisión cuando cada tenista ejercía su juego de saque.
Los italianos, amplia mayoría en un estadio que apenas ocupó el 60 por ciento de las 6.000 ubicaciones disponibles, entonaban al unísono "Ti voliamo cosí", una especie de "así te queremos ver" en cada acierto del rubio Seppi, pero enseguida se apagaban. Quizá intuían que la jornada no terminaría bien para la "azzurra".
Los hinchas, varios de ellos habituados a seguir al equipo argentino de Copa Davis en el exterior, alentaron siempre, aunque con mayor fervor en a definición, cuando se dieron cuenta de que Delbonis tenía a su rival al borde del nocáut y entonces sí, tronó el "y pegue Fede, pegue" que se transformó en ovación con el triunfo final.
Los argentinos se marcharon rápido, ni bien por los parlantes del estadio anunciaron que no se jugaría el segundo punto entre Juan Mónaco y Fabio Fognini, y también los apuró la tormenta de lluvia y viento que se desató en el final de la jornada, en una ciudad que comenzó la semana con 37 grados y terminó con 19.

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