El Gobierno venezolano afirma que evitó una "masacre" y "asesinatos colectivos"

"Podemos decir que hemos derrotado el golpe de Estado y planes terroristas en nuestro país", dijo el ministro de Interiores, Justicia y Paz, Néstor Reverol, en una declaración difundida por El Universal.

El gobierno de Venezuela aseguró ayer que sus servicios de seguridad evitaron una "masacre" en las calles de Caracas y desbarataron planes desestabilizadores que incluían "asesinatos selectivos" en medio de la multitudinaria manifestación opositora de el jueves.
"Podemos decir que hemos derrotado el golpe de Estado y planes terroristas en nuestro país", dijo el ministro de Interiores, Justicia y Paz, Néstor Reverol, en una declaración difundida por El Universal.
Insistió con que las fuerzas públicas descubrieron "varios campamentos paramilitares a pocos metros del Palacio de Miraflores", la sede del Gobierno, y otras acciones desestabilizadoras que les atribuyó a dirigentes de la oposición.
Reverol añadió que las tareas de investigación permitieron hallar un fusil para uso de "francotiradores", de lo que se puede "presumir, de acuerdo a las investigaciones que se adelantan hasta este momento, que iba a ser utilizado para hacer asesinatos selectivos en la concentración del 1 de setiembre".
El fusil, con mira telescópica, formaba parte de "un lote de armas de hierro, municiones de diferentes calibres, material explosivo y prendas militares" en cercanías de la sede del Ejecutivo, agregó el funcionario.
Estas declaraciones fueron apoyadas por la canciller Delcy Rodríguez, quien sostuvo que "gracias a la acción coordinada de los cuerpos de seguridad en Venezuela fue desmantelado el plan violento que tenían preparado para el día de ayer (jueves)". "La acción preventiva del gobierno nacional desmanteló una masacre", apuntó.
La marcha del jueves fue organizada para exigir el inmediato llamado a un referendo con el que la oposición quiere revocar el mandato del presidente Nicolás Maduro.

DETENCIONES
A OPOSITORES
El antichavismo aseguró que 1.100.000 personas asistieron a la marcha sobre Caracas y el oficialismo calculó la asistencia en 30.000 y la calificó de fracaso.
Ayer, el alcalde del municipio venezolano de Yragorry y dirigente del opositor partido Voluntad Popular, Delson Guárate, fue detenido por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), según informó el propio detenido cuando era trasladado a la sede del organismo.
Esta semana también sufrieron la misma situación los opositores Yon Goicoechea y Carlos Melo por la supuesta posesión de material explosivo, y se emitió una orden de captura contra el diputado del estado Zulia (oeste) Léster Toledo, acusado de "financiamiento del terrorismo" y "asociación para delinquir".
Todas esas acciones fueron consideradas por los adversarios del gobierno como un intento para desalentar la participación de manifestantes en la movilización del jueves y crear un clima de temor entre la población.
La oposición anunció que hará otras dos marchas en los próximos quince días, hasta lograr que se haga el referendo antes de que termine el año.
En réplica a esa manifestación, el oficialismo hizo el jueves su propia concentración, a cuyo término Maduro dijo que tiene listo un decreto para eliminar la inmunidad que protege a los parlamentarios para poder investigar a quienes considera inmersos en una conspiración con el objetivo de dar un golpe de estado.
El líder de la Asamblea Nacional (Parlamento) venezolana, el opositor Henry Ramos Allup, respondió que no le extrañaría que Maduro "atropelle a la Constitución para quitarse de encima lo que considera un estorbo".
"Esas son las andanzas del presidente, que por un decreto me allanaran la inmunidad parlamentaria. Yo voy a seguir cumpliendo mi deber como presidente de la Asamblea Nacional", dijo a FM Exitos.
La oposición demanda que el revocatorio se efectúe antes del 10 de enero de 2017, día en que se cumple el cuarto año de los seis del actual período presidencial.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico