El grito de "Vivas nos queremos" resonó con fuerza en la movilización de Caleta Olivia

Al igual que en todo el país, Caleta Olivia se expresó ayer masivamente para repudiar los casos de femicidio que angustian y dejan dolorosas secuelas en la sociedad. Se estima que fueron alrededor de 3.000 mil personas, en su mayoría mujeres de todas las edades, las que marcharon por las calles céntricas enarbolando pancartas por las que se reclamaron políticas públicas para frenar este flagelo.

Caleta Olivia (agencia)
En esta segunda marcha por "#Ni Una Menos", se sumaron integrantes de la comunidad trans y se mostraron carteles con las imágenes de varias mujeres que fueron víctimas fatales de la violencia de género ocurrida en los últimos años, como el caso de la joven trans de Río Gallegos, Marcela Chocobar; la docente Rita Bejarano y la joven Cecilia Olmos, asesinada hace pocos días, en todos los casos por cuestiones de género.
Llamó también la atención la participación de niñas y adolescentes que se desplazaron por las avenidas San Martín e Independencia, junto a jóvenes (entre ellos numerosos estudiantes) y adultos de ambos sexos, además de los concejales Pablo Calicate, Juan José Naves, Rubén Martínez y Liliana Andrade.
En la plazoleta del Gorosito también se hizo presente la Murga Franca y se escucharon discursos y mensajes de diferente tenor, los que básicamente apuntaron a exigir políticas públicas que contrarresten el flagelo, como la aprobación de un ley nacional por la cual se declare la emergencia de género, la creación de más refugios para las víctimas y una mayor firmeza de la justicia contra los femicidas.

EL OBISPO TAMBIEN DICE "BASTA"
A su vez, el obispo de la diócesis de Río Gallegos, monseñor Miguel Angel D´Annibale, junto a su equipo de pastoral, hizo llegar un mensaje a toda la comunidad expresando que "decimos basta a la violencia contra la mujer".
"Como Iglesia –destaca-, no podemos callar los gritos de tantas víctimas que día a día observamos atónitos en nuestra realidad cotidiana, o a través de los medios de comunicación. Nos preocupa la alta tolerancia social a la violencia que sufren tantas niñas, jóvenes y mujeres a lo largo y ancho de nuestro país".
Al mismo tiempo, considera que "esa violencia a veces se vincula con lo cultural para justificarla y por ello es imperioso un cambio de mentalidad para poder afrontar este problema con políticas públicas comprometidas y complementarias desde diversos sectores, para crear conciencia en un cambio efectivo sobre el flagelo".
D´Annibale sostuvo también que "la cara más oculta de la violencia de género se encuentra en los oscuros prostíbulos donde son explotadas sexualmente, o en situación de trata de personas, que también nuestra sociedad ha naturalizado y que viola la dignidad y los derechos humanos de tantas mujeres y niñas".
Finalmente, evalúa que "se hace necesario educar desde la primera infancia a los niños en la no violencia en todas sus formas, para lograr un cambio de paradigma basado en el respeto a la dignidad de la vida y de la mujer".

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