El hombre que se recuperó de esclerosis múltiple

Hasta 2013 Stephen Storey era una persona tremendamente enérgica: corría maratones, hacía surf, montañismo y el submarinismo era una de sus grandes pasiones. Pero en cuestión de nueve meses pasó a estar permanentemente en silla de ruedas, no podía estar de pie ni caminar y comenzó a depender de ayuda las 24 horas del día para hacer las actividades más básicas, como comer o asearse. "Fue un deterioro bastante dramático", resume ahora con una sonrisa.

El inicio de la enfermedad de Stephen Storey fue muy repentino. "Como mejor puedo describirlo es así: es como si mi cuerpo se rindiera, se disipó la fuerza que tenía y me desplomé en el suelo. Ahí me di cuenta de que algo iba mal", contó el hombre en una entrevista a la BBC.
Tres días después Storey fue diagnosticado con esclerosis múltiple (EM), una enfermedad degenerativa e incurable, que se produce cuando el sistema inmunológico ataca al cerebro o a la médula espinal.
La enfermedad puede afectar a la capacidad física y al cerebro. Pero contra todo pronóstico, Storey consiguió recuperarse.
Basil Sharrack, neurólogo del hospital Royal Hallamshire, en Sheffield, Inglaterra, tuvo una idea radical para tratar el caso de Stephen.
Como la EM está causada por un sistema inmunológico defectuoso, el profesor Sharrack propuso destrozarlo completamente y reemplazarlo con uno nuevo no afectado. Para ello, su plan era utilizar una técnica con células madre que normalmente se usa para tratar ciertas formas de cáncer. Pero el proceso sería complejo y arriesgado para Stephen.
Primero, el equipo de Sharrack extrajo células madre sanas de Stephen, de su sangre y de la médula ósea. Después usaron un tratamiento de quimioterapia de dosis alta para destruir la médula ósea defectuosa existente, una parte del cuerpo en la que se fabrican células clave para el sistema inmunológico. Finalmente, volvieron a introducir las células madre sanas en el cuerpo de Stephen.
Y "estas células madre empezaron a crear un nuevo sistema inmunológico, sano, no afectado", le explicó Sharrack.
Como esperaban los médicos, a los pocos días Stephen empezó a recuperar la capacidad de hacer ciertos movimientos que ya había perdido. “Nueve días después del tratamiento podía mover el dedo gordo del pie de manera consciente", describió Stephen.
"No era un espasmo, no era una reacción a algo, era una decisión consciente mía. En ese momento sentí que mi cuerpo estaba empezando a recuperarse y pensé que este iba a ser un viaje increíble".
Su tratamiento todavía está en fase de prueba, así que los médicos supervisan regularmente el progreso de Stephen.
En los estudios cerebrales actuales no se detectan zonas de inflamación activa y "esto es muy gratificante", dijo el neurólogo.
La investigación con células madre todavía está en su infancia y se está probando para tratar todo tipo de enfermedades. Pero el caso de Stephen es increíblemente emocionante para la esclerosis múltiple
Dos años después de su diagnóstico, Stephen todavía se mueve en silla de ruedas, pero logró pasar la prueba en el agua con la que pudo reactivar su certificado de submarinismo. "Poder hacer submarinismo otra vez, dos años después de haber estado inmovilizado, incapaz de valerme por mí mismo, es transformador", dijo Stepehn.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico