El incendio de un lubricentro puso en peligro la casa del piso superior

El incendio se desató ayer por la tarde en "Chubut Lubricantes" que funciona sobre la avenida Kennedy, frente a la Escuela 51. Su propietario José Luis Anciart sufrió quemaduras en sus manos. Junto a sus empleados tuvo que evacuar el salón repleto de líquidos inflamables ante el riesgo de explosión. Una mujer que reside en la casa ubicada en el piso superior del comercio, también debió salir a la calle por temor a que el fuego se extendiera.

Momentos de temor y desesperación se vivieron ayer pasadas las 17 en el lubricentro de Kennedy y Charrúas, del barrio Ceferino al desatarse un incendio que puso en riesgo la vida del dueño y de sus empleados al tratarse de un local con productos altamente inflamables.
Durante el temporal de lluvia que castigó a Comodoro Rivadavia el comerciante José Luis Anciart había cumplido 63 años y ayer sus amigos tenían previsto festejárselo con una mateada. Uno de ellos concurrió a la panadería de enfrente a comprar facturas y cuando regresó se encontró con el incendio.
De acuerdo a los datos recolectados por El Patagónico en el lugar, el fuego se inició pasadas las 17 cuando habría caído en forma accidental material de silicona sobre un calefactor y rápidamente las llamas se propagaron por todo el local de venta y cambio de todo tipo de aceites y accesorios de ese rubro automotor.
Anciart sufrió quemaduras en sus manos y un corte en uno de sus brazos. Al igual que sus empleados tuvo que desalojar de inmediato el local para cruzarse a la vereda de enfrente debido al riesgo de una explosión.
En el piso superior del salón existe una casa donde reside una mujer, quien al enterarse del incendio en la planta baja, evacuó la vivienda por seguridad, precisaron los bomberos que actuaron en el lugar.
Los voluntarios del Destacamento 1 -ubicado sobre Kennedy y Rivadavia- llegaron en contados minutos al lugar con dos unidades.
El fuego comenzaba a extenderse por el mostrador, los estantes y algunos de los productos que estaban a la vista. Los bomberos escucharon explosiones de aerosoles, pero rápidamente controlaron las llamas para desactivar el peligro.
Muchos de los tambores de 200 litros de aceite se observaban chamuscados por la temperatura que generó el fuego al igual que la mayoría de los productos que estaban exhibidos en los estantes. Hasta los vidrios del frente del local explotaron por el calentamiento que se generó en el salón.
La caja registradora quedó totalmente carbonizada como muestra del siniestro. El comisario inspector bombero, Jorge Soto, explicó que en el lubricentro había "gente trabajando y estamos averiguando qué pudo haber pasado porque por las características del incendio importante se quemó la totalidad del negocio".
No obstante, "se pudo contralar rápidamente porque en la parte superior hay una vivienda. El propietario tiene las dos manos bastante quemadas y lo están atendiendo en la ambulancia". El hombre fue hospitalizado para ser atendido de sus lesiones en las manos.

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