El Ironman de Fortaleza contó con presencia local

Ezequiel Villata , Eduardo Morales, Ricardo Catalán, y Andrés Nennhuber fueron los triatletas que midieron su potencial en el desafió internacional de pruebas combinadas.

Con presencia patagónica se realizó el Ironman de Fortaleza, Brasil que contó con el desempeño de cuatro triatletas locales.
De esta manera, Ezequiel Villata (10h12'22"), Eduardo Morales, Ricardo Catalán, y Andrés Nennhuber fueron quienes midieron su potencial en un desafió que incluyó 3,8 km de natación sin neopreno en aguas abiertas, 180K de ciclismo y 42 km de pedestrismo.
El grupo de comodorenses, que ya cuentan con experiencia en este tipo de pruebas, fueron con el primer objetivo de completar la prueba y colgarse la medalla finisher, donde había un tiempo límite de 17 horas para completar el circuito. En una meta más ambiciosa, el poder finalizar como segundo o tercer mejor tiempo habilitaba a obtener la plaza para el mundial de Hawai 2016.
Entre los casi 2000 atletas que se dieron cita, Andrés Nennhuber dio sus impresiones acerca del desafío.
"Para mí, que empecé hace 5 años participando en las pruebas combinadas que organiza Acuarium, fue mi segundo año en la máxima distancia. Prueba en la que deseo continuar siempre que me dé el cuerpo", sostuvo.
En la performance individual, Andrés cronometró 1 hs en natación, en tanto que arriba de la bicicleta (donde batalló con el viento) se ubicó segundo en su categoría con un tiempo de 5h12' en los 180 km del circuito. Ya en la prueba de maratón, los 42K fueron acompañados por mucho calor y humedad. Finalizando 10° en su categoría con un tiempo de 10h33'.
"Fue la prueba más dura que corrí en mi vida. Habitualmente uno espera encontrar en alguno de los 3 tramos, uno que se más suave, pero en esta fue al revés. Las tres mangas estuvieron duras. El agua tuvo mucho oleaje, al punto que no podíamos ver las boyas, lo que generaba un cambio de dirección permanente si no estabas atento al rumbo. La bici, tuvo un fuerte viento, que si bien por momento te ayudaba cuando estaba a favor, el último tramo de 60 km cuando estás terminando fue todo en contra. Eso te saca piernas para lo que viene. El maratón tuvo un recorrido de 3 vueltas de 14. Ya casi era mediodía y el sol llevaba la temperatura a 35 grados con una gran humedad. Nosotros no estamos acostumbrados a esa sensación, y realmente se hace difícil correr a ritmo. Por suerte los puestos de hidratación estaban a 2 km cada uno con lo cual, nos permitió terminar enteros sin riesgos de pasar por una deshidratación que nos pueda complicar seriamente", confesó.
En proyección, Nennhuber se prepara para ser parte del Circuito Patagónico que comienza el 6 de diciembre en Trelew, y para marzo estima participar del medio Iroman 70.3 de Buenos Aires en lo que será la primera vez que viene una fecha del circuito mundial para Argentina. Sobre abril quiere correr un nuevo Iroman, intentando mejorar lo hecho en Fortaleza.
"Siempre se aprende algo de una carrera, en qué punto estás. No hay distancias imposibles, solo hay que entrenar más, ser constante y disciplinado. Las medallas se ganan en los entrenamientos y se retiran en las carreras. Creo que si entrenas bien, todo siempre te va a resultar positivo, porque es el premio a tu esfuerzo personal. En este tipo de carreras competís contra vos, contra tus dolores, molestias, pensamientos: todo el tiempo estás expuestos a una situación límite y solo vos y la fortaleza de tu cabeza te pueden sacar adelante. Por eso recorrer los últimos 50 metros de la alfombra roja de llegada es una sensación única, que jamás viví en ningún tipo de carreras. Creo que es un sentimiento compartido con los chicos que formamos parte de esta competencia, concluyó.

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