El kitesurf como "adicción" sin rivalidades

Navegantes de Viedma, Esquel, Puerto Madryn, Neuquén y Las Grutas, hicieron hincapié en el espíritu de una disciplina que crece a pasos agigantados en Argentina. El disfrute y la reunión entre amigos de distintos puntos del país, es el principal motivo para recorrer kilómetros y kilómetros, teniendo en claro que no existe la competencia, sino la necesidad de hermanarse con el viento y el mar.

por Lorenzo Martins
l.martins@elpatagonico.net
Se realizó ayer la segunda jornada del tercer Encuentro Austral de Kitesurf en la playa de Rada Tilly, donde hoy concluirá la acción con la programación que se extenderá desde las 10:30 hasta las 17:00.
El Parador #in, apostado en la bajada 10 de la villa balnearia, es el punto de concentración de esta actividad no competitiva, organizada por la Asociación Austral de Kitesurf, que cuenta con un centenar de navegantes, más sus acompañantes, por lo que se congregan unas 150 personas para disfrutar del encuentro que culminará esta tarde.
El espíritu de este deporte, al menos en esta zona, no es competitivo. Navegantes de distintos puntos de la región llegaron a Rada Tilly con un solo objetivo: reencontrarse con amigos y seguir hermanándose con el viento y el mar, sobre una tabla de surf impulsada por una vela que se asemeja a un parapente.
Alejandro Pezzali arribó desde Viedma. Practica el deporte desde 2009 y lo considera una "adicción". Es un instructor de 48 años, pero ya no ejerce y aprovecha cada encuentro para disfrutar.
"El kitesurf es una adicción. Yo venía del windsurf, pero probé y me pareció apasionante, así que nunca más volví al windsurf", reconoció, en diálogo con El Patagónico.
Para Pezzali, es hecho de que el kitesurf se haya transformado en deporte olímpico, es una muestra del crecimiento sostenido de la disciplina. "Es un paso más, es señal de que la gente le está perdiendo el miedo y de que los equipos son cada vez más seguros. Antes la gente decía 'no, porque puedo quebrarme, no estoy en estado', pero lo puede hacer cualquier persona. Mientras sepas las normas de seguridad, no hay riesgo", aseguró.
Guillermo Caviglia, de Esquel, forma parte de una asociación donde confluyen el kitesurf y el windsurf. "La idea es unir a los dos deportes y que no existan rivalidades, que podamos disfrutar y ser hermanos del viento".
En ese sentido, señaló: "Más allá de que la intención es que este deporte sea competitivo, queremos que se mantenga esto como encuentro. Del año pasado hasta acá, ha crecido muchísimo, y es importante para los navegantes y para la ciudad, porque trae turismo".
Claudio Purzel, también esquelense, ponderó las bondades de la villa balnearia. "Es muy lindo Rada Tilly, tiene increíbles condiciones para navegar y el encuentro está recontra bien logrado. Ya es el tercero que hacen los chicos y la verdad que ponen lo mejor de sí", afirmó.
Mario Villafañe arribó desde Puerto Madryn, donde se vive un encuentro similar. "Estamos organizando el tercer encuentro, que va a ser el 6, 7 y 8 de febrero. Creemos que vamos a contar con unas 150 personas, gente de Neuquén, Cinco Saltos, Esquel, Rada Tilly, Viedma, Las Grutas. Laburamos de la misma manera que lo venimos haciendo desde hace tres años", comentó.
Por su parte, "Toti", quien llegó de Neuquén, hizo hincapié en los lazos que se generan con el kitesurf. "Nosotros estamos a 1.070 kilómetros de acá. Venimos de la zona del alto valle de Río Negro y Neuquén y ya es la segunda vez que venimos. Estamos muy contentos, porque aparte de lo deportivo, se ha formado un grupo de amigos muy solidarios, que siempre está consultando si tenés lugar para alojarte", enfatizó.
Iván Carpintero, de Las Grutas, coincidió en ese punto. "Soy instructor desde hace siete años y es la segunda vez que vengo. Estamos acostumbrados a este grupo de la Patagonia, que es muy unido y con mucha buena onda. Venimos por eso. Si no hay viento, no hay problema, porque la pasamos bien igual", aseguró.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico