El martes se conocerá si condenarán a los acusados por el homicidio de Tamara Copa

Tras incorporar la prueba testimonial y documental en el juicio que se sigue por el homicidio de Anahí Tamara Copa, en el marco de los alegatos la Fiscalía pidió que se declare penalmente responsable a Rodrigo Soto por el delito de homicidio agravado por uso de arma de fuego con dolo eventual y a Diego Serrano como partícipe necesario. El martes se conocerá el veredicto.

La primera parte del juicio oral y público por el homicidio de Anahí Tamara Copa (22) concluyó ayer en la Oficina Judicial con los alegatos de las partes. Antes se tomaron las declaraciones que estaban pendientes y se dio lectura a la prueba documental. Luego se pasó a un cuarto intermedio para que la fiscal Camila Banfi y los defensores, Viviana Barillari, Lucía Pettianari y Alejandro Fuentes, terminaran de preparar sus alegatos.
Una vez retomado el cuarto intermedio, la primera en exponer fue la fiscal general ante el tribunal que presidió la juez Gladys Olavarría e integraron Daniela Arcuri y Miguel Angel Caviglia.
En ese contexto, la acusadora detalló la prueba ventilada en el juicio y afirmó que a lo largo del debate quedó probada la materialidad y la autoría del hecho por parte de los acusados, agregando que la coartada de Serrano fue "pobre".
En cuanto a la prueba, recordó el resultado positivo que arrojó el dermonitrotest en las manos de Diego Armando Serrano (28) y lo atribuyó a la pólvora que invadió el habitáculo del Volkswagen Gol de Rodrigo Soto (25), a quien le atribuyó la autoría de los disparos que terminaron con la vida de la joven que amamantaba a su bebé. Destacó la huella dactilar que fue levantada del cristal del acompañante, lugar en el que el testigo de identidad reservada ubicó a Soto disparando.
Por tal motivo, la fiscal le pidió al Tribunal que declarara autor penalmente responsable del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego con dolo eventual a Soto, mientras que a Serrano lo mencionó como partícipe necesario del mismo delito.

"NO LE ENSEÑE A SALIR
DE LA DESGRACIA"
El tribunal siguió el protocolo de esta instancia y ofreció a los familiares directos la posibilidad de expresarse antes de que lo hicieran los defensores. Fue Sandra Soledad Copa, mamá de la víctima, quien tomó la palabra y contó que fue madre y padre a la vez de sus tres hijos, a quienes dijo haber criado con mucho amor y sacrificio, conduciéndolos a ser "buenas personas", pero lo que no pudo enseñarles fue a “salir de la desgracia, y yo tampoco lo aprendí”.
Después de las sentidas palabras de madre de la víctima, alegó la defensora pública Lucía Pettinari, quien junto a su par, Viviana Barillari, asisten a Serrano. La abogada sostuvo que la acción dolosa que causó el daño iba dirigida a otras personas, aclarándole al tribunal que quienes cometieron el hecho, sean o no las personas que están siendo enjuiciadas, tenían la intención de matar a alguien distinto del que finalmente fue.
“El sujeto A quiso matar a B y por equivocación terminó matando a C”, explicó didácticamente la defensora. “B” sería la familia Nieves, a quien estaba dirigido el ataque y “C”, la inocente Tamara Copa.
Con ello, entendió que la solución debe estar dada por un concurso ideal entre homicidio en grado de tentativa y homicidio culposo. La tentativa sería el de la familia Nieves y el culposo de Copa. No obstante, la defensora Barillari reclamó la absolución de Serrano por falta de certeza en la prueba que aportó la Fiscalía.
A su turno, el defensor de Soto también reclamó la absolución en primer término y en forma subsidiaria hizo un planteo similar al de la Defensa Pública, para lo cual propició el cambio de calificación: tentativa de homicidio en concurso con homicidio culposo.
Tras escuchar a las partes, el tribunal pasó a deliberar y volvió a convocarlos para el martes a las 9:20, ocasión en la que dará a conocer la existencia o no de responsabilidad penal.
El hecho que está siendo juzgado y que tuvo como víctima a Copa se produjo cerca de la 1:40 del 8 de diciembre del año pasado cuando una de las balas que iría dirigida a la casa de la familia Nieves atravesó la frágil pared de chapas de su dormitorio.
La Fiscalía, en su acusación, fijó una expectativa de pena de 15 años de prisión para los dos acusados por homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

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