El máximo dirigente nacional de ATE denuncia que hay 40 mil despidos en reparticiones públicas

El principal dirigente nacional de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Víctor Godoy, manifestó ayer a El Patagónico que sueña constantemente con encontrarse cara a cara con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, para exigir que el gobierno macrista deponga su política de ajuste en detrimento de los asalariados y les respete su dignidad.

Caleta Olivia (agencia)
Víctor Godoy, quien hace pocos meses asumiera la secretaría general luego de ocupar el segundo cargo de jerarquía en la misma conducción nacional, arribó ayer por segunda vez a esta ciudad.
En esta ocasión lo hizo para presidir un plenario de casi 150 delegados de seccionales de Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Neuquén, todos ellos enrolados en la agrupación interna ANUSATE, actuando como anfitrión el secretario general de esta provincia, Alejandro Garzón.
El plenario se desarrolló en la sede del gremio docente (ADOSAC) y posteriormente el dirigente nacional se dirigió hasta el sitio de acampe de un grupo de auxiliares de la educación de Pico Truncado que se quedaron sin empleo porque no les renovaron los contratos que el mismo gremio califica de "precarizados".
Fue allí donde Godoy, en diálogo con este medio, desplegó una andanada de críticas contra el gobierno de Mauricio Macri, señalando que en solo cien días de gestión ya produjo 40 mil despidos directos o encubiertos (por la no renovación de los precarizados contratos) en el ámbito de la administración pública de todo el país, pero además indicó que el ámbito privado esa cifra ya supera los 60 mil.
Al mismo tiempo señaló que ahora espera y sueña todos los días con encontrarse con el ministro de Trabajo Jorge Triaca junto a otros dirigentes de gremios que aún no fueron invitados en un primer turno, para exigirle al "señor ministro" que el gobierno debe deponer su política de ajuste, despidos y marginación que viene aplicando contra la clase trabajadora y además aseguró que él no andará con rodeos de "amiguismo" como lo hicieron referentes de las CGT.
"Es que –sostuvo–, no puede ser que se priorice el pago de la deuda externa a favor de los especuladores y no reconozcan la deuda interna que hay con el conjunto de los trabajadores".

CRUDO PANORAMA
Respecto al plenario, comentó que fue de gran importancia porque escucho de manera directa las problemáticas que afrontan los estatales de ciudades patagónicas, las que no difieren de lo que ocurre en otras latitudes del país.
Incluso citó que no pudieron llegar representes de Tierra del Fuego ya que actualmente están sumidos en una fuerte lucha contra el gobierno de esa provincia que intenta no solo reducir los haberes de la clase pasiva sino también elevar la edad mínima para alcanzar el derecho a la jubilación.
A ello sumó las dificultades concatenadas que se viven en Santa Cruz y a modo de ejemplo señaló que la delegación de Río Turbio tuvo problemas para viajar ya que las calles de esa ciudad estaban bloqueadas el viernes por los piquetes de trabajadores de la construcción que reclamaban el pago de salarios de varios meses.
"Este tipo de realidades –añadió– también la percibí personalmente cuando llegué a Caleta Olivia al observar un cartel de otros trabajadores de la construcción que reclamaban por la reactivación de obras públicas y además me encuentro aquí con decenas de compañeros y compañeras, todos auxiliares de la educación de Pico Truncado que desde acampan desde hace veinte días reclamando por su reincorporación y el derecho a percibir un salario digno".

DOS REALIDADES
Todo ello lo llevó a decir que hoy en el país chocan dos realidades, una de las cuales "es la que crea el gobierno nacional contra el conjunto de la sociedad generando una situación de estancamiento económico y de inflación que se come los salarios y los empleos, y la otra que representa una importantísima capacidad de lucha de los trabajadores que nos unimos para defender nuestros derechos y potenciar perspectivas para un Estado diferente".
Para fundamentar sus dichos, citó que esa capacidad de lucha se vio reflejada en los masivos paros nacionales de gremios estatales del 24 de febrero y del 16 de marzo, que en el caso de Santa Cruz se extendieron por 48 horas.
Godoy también endilgó responsabilidades de "ajustes" a gobiernos provinciales y municipales sin hacer distinción de banderías políticas.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico