El mejor regalo de Navidad

La verdad y la búsqueda le siguen ganando al odio y al olvido, tanto que el jueves, en víspera de Nochebuena, apareció la nieta 120 y, por si fuera poco, se trata de la nieta de María Isabel "Chicha" Chorobik de Mariani, una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo.
Clara Anahí y "Chicha", como históricamente se la conoce a esta también fundadora de Madres de Plaza de Mayo, se dieron el primer abrazo el mismo jueves, cuando se confirmó el análisis científico de ADN que puso fin a una búsqueda de 39 años y abrió un largo camino de re encuentro entre abuela y nieta recuperada, quienes ya se habían visto varias veces, a partir de la sospecha de Clara por el asombroso parecido físico que tenía con quien ahora sabe que fue su madre, Diana Teruggi, esposa de Daniel Mariani, que ahora sabe que fue su padre, hijo de su abuela Chicha.
Como sucede con cada nieto recuperado, la emoción trasciende a la familia y a quien, tras una búsqueda incierta, encuentra su identidad. Cada nieto recuperado es, en realidad, una alegría colectiva porque cada aparición lo que logra es dejar en claro que, podrán pasar muchos años, en este caso 39, pero la verdad, con tenacidad y esfuerzo, se va a imponer frente al olvido, al odio y al desengaño.
Es como sucede con las flores que nacen y crecen pese a que, inicialmente, el suelo se presentaba yermo pero que con trabajo, cuidado y deseo termina ofreciendo los mejores frutos, ya que todo lo que viene de la nada y del olvido, tiene otro sabor y un color que indudablemente debe ser el de la victoria.
Clara Anahí, además, apareció en momentos en que, como cada tanto sucede, desde algunas usinas del rencor y resentimiento se empiezan a inventar testimonios o reflotar historias falsas con la que se pretende volver a abrir una discusión que ya debería estar cerrada sobre los desaparecidos. Aunque parezca increíble, lamentablemente en la Argentina todavía hay espacio para que algunos intenten instalar falsedades sobre hechos ocurridos en parte de la historia negra de la Argentina, donde unos pudieron estar equivocados en el camino que emprendieron para conseguir su sueño colectivo pero los otros no solo abusaron de su poder para establecer la dictadura más sangrienta y devastadora de la historia, sino que también cometieron los crímenes más aberrantes, cobardes y execrables de la humanidad, que incluyeron el robo de bebés.
"Luego de 39 años de incansable búsqueda se han reencontrado Chicha Mariani con su nieta Clara Anahí, en lo que representa uno de los mayores anhelos de la sociedad argentina en el camino de la restitución de los nietos desaparecidos bajo la dictadura cívico-militar", señala el comunicado de la Fundación Anahí, presidida por "Chicha".
En estas casi cuatro décadas, "Chicha" no descansó ni un momento para recuperar a su nieta y las cartas abiertas que le escribía a Anahí se repitieron desde el 2010, cuando la abuela tenaz abrió su cuenta de Facebook para que las nuevas tecnologías y las redes sociales colaboren con su objetivo.
"Mi querida nieta, mi querida Clara Anahí. Soy tu abuela Chicha Chorobik de Mariani, te busco desde el momento en que Etchecolatz, Camps y su tropa mataron a tu madre y te secuestraron de tu hogar en la calle 30 Nº 1134 de La Plata, Argentina.
Fue el 24 de noviembre de 1976 y tenías 3 meses de edad. Desde ese momento con tu papá te buscamos hasta que a él también lo asesinaron al año siguiente, A pesar de que trataron de convencerme de que habías muerto en la balacera, yo sabía que estabas viva. Hoy está comprobado que sobreviviste y que te has criado en poder de alguna familia, y es posible que hayas armado la propia", le contó en una de esas cartas.
Luego de darle a conocer su posible número de documento, que obviamente daba por adulterado, "Chicha" le pedía a Anahí que busque "fotos de cuando eras bebé y las compares con las que acompañan este texto", donde se veía a una hermosa nena que ahora, Clara Anahí, sabe que es ella.
"A mis 91 años mi aspiración es abrazarte y reconocerme en tu mirada, me gustaría que vinieras hacia mí para que esta larga búsqueda se concretara. Es el mayor anhelo que me mantiene en pie, el que por fin nos encontremos. Mi amada Clara Anahí, mientras te espero seguiré buscándote", agregaba en otra carta, en la que le relataba lo ocurrido el 24 de noviembre de 1976, "cuando policías y militares te sacaron de tu casa y fuiste entregada a otra familia. Hoy serás una mujer y seguramente estés dando mucho amor a tus hijos como lo hizo Diana, tu mamá, en los tres meses que pudo tenerte".
"Te estamos buscando. Si tienes dudas de tu identidad anímate a buscarme. Acércate que te esperamos, con tus tiempos y necesidades colaboraremos a recuperar tu verdadera identidad, la que tus padres te dieron el día en que naciste", insistía "Chicha" quien, en el juicio contra el ex comisario Miguel Etchecolatz, del 2007, con la condena a perpetua del represor, confesó públicamente que habiendo logrado eso, ahora no podía "permitirse morir" sin encontrar a su nieta.
Y la tenacidad y la esperanza tuvo su recompensa porque, a los 91 años, el jueves "Chicha" pudo abrazar a su nieta de 39 años, con quien empezará a recuperar tiempo que, más allá de la certera frase, hay veces, como esta y que pese a todo y contra todo, se puede recuperar. Además, uno presume, ese tiempo será el mejor porque, si bien la poeta señaló que ese es el de jugar, también debe serlo aquel que conlleva encontrarse y reencontrarse con los que uno nunca debió estar separado.

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