El Mercado de las Pulgas ya es un clásico porteño

Es el mayor conglomerado de locales de compra, venta y restauración de antigüedades de la ciudad. Objetos llenos de historia, y vendedores con mucho que contar, es un paseo para los más nostálgicos.

El nombre del mercado se remonta a fines del siglo XVIII, cuando muchas personas recogían durante las noches los objetos que las familias de mayor poder adquisitivo desechaban. Todo lo recolectado se vendía en un mercado, en puestos pequeños y como no eran tiempos en los que la higiene fuese primordial, no era de extrañar que los objetos llegaran con pulgas a la casa del comprador.
Emplazado hoy en su ubicación original, Álvarez Thomas y Dorrego, el solar nació como un mercado concentrador de frutas que funcionó hasta 1984, que luego dio paso a un mercado informal de productos usados, reinaugurado formalmente en 1988.
Tiene seis accesos y está dividido en cinco sectores diferenciados por colores (verde, ocre, violeta, celeste y naranja), donde más de 160 puestos exhiben una variedad de mercaderías que pueden considerarse, por momentos, extenuantes a la vista.
La mayoría de los puestos pueden considerarse como locales equipados y con infinidad de ofertas; luces, arañas, sifones, carteles de todo tipo, teléfonos, cerámicas, porcelanas, valijas de cuero y muchas más cosas se apilan y se exhiben bajo el enorme tinglado que contiene y da forma al mercado.
A simple vista, la sucesión de locales parece una desordenada colección de los más variados artículos; afinando el sentido, el paseante descubrirá desde monedas antiguas (10 por 10 pesos), hasta dos imponentes estatuas de samurais representando un acto de perpetua lucha desde el bronce que los forma.
Otra de las actividades ejercidas regularmente por los puesteros es el alquiler de muebles y otros elementos a productoras de cine y televisión que necesitan ambientación para sus producciones de época.
Por los pasillos del mercado suele verse a Tony Valiente, ataviado con su sombrero plagado de colgantes metálicos; uno de los puesteros fundacionales y autocalificado como "creador de arte kitsch", ofrece sus productos desde hace 25 años siempre en el mismo puesto (el 3) bajo la consigna "Abrimos cuando llegamos y cerramos cuando nos vamos". Este cordobés "aporteñado" por los años dice que "la fama es puro cuento", a pesar de haber tenido "más de 20 notas en televisión" y haber sido entrevistado por Roberto Pettinato, Anabela Ascar, Lalo Mir y Canela, entre otros.
El Mercado de Las Pulgas, además de su mercancía, permite a los visitantes interactuar con estos artesanos y restauradores, quienes amigablemente tendrán alguna historia o alguna anécdota para contar sobre sus muebles, el mismo mercado y sus alrededores.
Este paseo, apto y recomendado para ser visitado en familia, abre sus puertas de martes a domingos de 9 a 19 horas.

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