El ministro de Justicia de la Nación se reunió en secreto con Cecilia Pando

El funcionario reconoció el diálogo con la dirigente defensora de los detenidos en causas por violaciones a los derechos humanos, y dijo que su respuesta al reclamo de Pando sobre las condiciones de detención "deben dirigirse a la justicia".

El pasado 25 de abril, el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, se reunió con la dirigente de la Asociación de Familiares y Amigos de Presos Políticos de la Argentina, Cecilia Pando, encuentro que se mantuvo en secreto pero que ahora fue confirmado por ambos protagonistas.
La reunión fue revelada ayer por el diario Página/12 y ratificada tanto por Garavano como por Pando en distintas entrevistas. "Nuestra postura es recibir a todo el mundo", aseguró el funcionario.
En diálogo con radio Télam, el funcionario reconoció el diálogo con la dirigente defensora de los detenidos en causas por violaciones a los derechos humanos, y dijo que su respuesta al reclamo de Pando sobre las condiciones de detención "deben dirigirse a la justicia".
"El Ministerio no tiene facultad para intervenir en procesos judiciales como prisiones preventivas o problemas de salud (de los detenidos), que son planteos que deben realizar ante la autoridad judicial", explicó Garavano.
En ese marco, agregó que "las políticas de derechos humanos son políticas de Estado" y que "tienen que ver con la democracia y su fortalecimiento".
Garavano remarcó que desde su cartera "no se fomentarán situaciones de división o conflicto" entre organismos de derechos humanos y las organizaciones que defienden a los detenidos por violaciones a los derechos humanos, porque el gobierno "se maneja con prudencia y equilibrio".
Por su parte, Pando dio por natural la reunión donde afirmó que pidió "que se cumpla con las leyes y con la Constitución" en los casos de los represores detenidos por delitos de lesa humanidad.
"No pedimos impunidad, sino que se respete la ley y la Constitución", dijo Pando al sostener que "a partir de ahora se tiene que comenzar a conocer la historia de las víctimas del terrorismo y contar lo que vivieron y sufrieron".
La dirigente aclaró que llevó a Garavano "algunas violaciones y condiciones de detención" de los represores y que el funcionario les respondió que las debía "llevar a la justicia".
"Están seis o siete años en cárceles con prisión preventiva sin condena y eso es una violación clara de la ley, están en condiciones deficientes que afectan tanto a los presos comunes y mucho más (afecta) a la gente mayor", afirmó.

"REUNION HUMANITARIA"
Pando aseguró que la reunión tuvo un carácter "humanitario". "Nuestra preocupación es el tema de las irregularidades en cuanto a los juicios a los militares", señaló. Enumeró los reclamos que llevaron ante los representantes del gobierno, que son los mismos que enarbolaban frente al palacio de Tribunales. En la lista, incluyó la prolongación de situaciones de prisiones preventivas y la "cantidad de muertos" en las cárceles.
Pablo Llonto, querellante de las causas de lesa humanidad, afirmó que "esto merece nuestro mayor repudio porque es una vergüenza que el ministro de Justicia reciba a un símbolo de la defensa del terrorismo de Estado y del genocidio, a una provocadora, que se ha expresado en contra de los organismos de derechos humanos y además a alguien que no fue a hablar por un familiar sino en nombre de un organismo o una asociación que reivindica el terrorismo de Estado. Si cambiáramos de escenario y por un momento nos fuéramos a Alemania, es como si allí viésemos que algunas de las instituciones dedicadas a las políticas del Nunca Más, a la lucha contra lo que fue el Holocausto, empezaran a recibir a los representantes de los nazis".

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