El "motochorro" resultó imputado por robo agravado y le dictaron un mes de preventiva

Matías Ramón Saín fue imputado por el delito de robo agravado por el uso de arma de fuego, cuya pena mínima se ubica en los 6 años y 8 meses de prisión. El joven no tiene arraigo en esta ciudad y el juez advirtió que además existe peligro de entorpecimiento porque el cuadro probatorio que presentó la Fiscalía es importante. Se trata del individuo que el jueves al mediodía asaltó una casa de celulares de avenida Kennedy e intentó huir en una moto. La medida de prisión le fue dictada por 30 días y en el mismo plazo deberá culminar la investigación.

La audiencia de control de detención contra Matías Ramón Saín (20) se llevó a cabo ayer al mediodía en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia y fue presidida por el juez penal, Mariano Nicosia. El Ministerio Público Fiscal fue representado por el fiscal general, Adrián Cabral y por la funcionaria, Patricia Rivas. El imputado, en tanto, recibió el asesoramiento de la defensora pública María Cristina Sadino.
En ese contexto se conoció que Saín llegó desde Guaymallén, Mendoza, hace alrededor de dos años y según le dijo al juez al momento de ser identificado, se dedica a la venta de pochoclos en la calle.
A su turno, el fiscal Cabral pidió que se formalice la apertura de investigación preparatoria en su contra por el robo que protagonizó el jueves a las 12:20 en un local comercial de avenida Kennedy 1948, casi Estados Unidos, dedicado al servicio técnico de celulares.
En el lugar estaba el dueño con su hija de once años y un grupo de amigos del propietario cuando irrumpió el joven portando un arma de fuego y exigiendo el dinero.
Al tiempo que pronunciaba amenazas, el ladrón cargó todo lo que pudo en una bolsa blanca. Allí introdujo teléfonos, tablets, las billeteras de las víctimas y el dinero de la caja registradora, entre otras cosas de valor. No obstante se vio imposibilitado de escapar porque la puerta debía ser habilitada con un portero eléctrico para abrirla.
"Los voy a matar a todos y más vale que no llamen a la policía porque voy a volver", le reiteró y rompió el vidrio de la puerta para lograr ponerse en fuga.
Tal como lo informó El Patagónico en su edición de ayer, las víctimas lo corrieron y lograron observarlo cuando abordó una motocicleta, cuyas características fueron aportadas a la policía que montó un operativo cerrojo para ubicarlo.
Al cabo de diez cuadras fue observado por otro móvil policial que salió a perseguirlo. Antes, el ladrón se despojó de una campera negra y un barbijo que se había colocado en la cara para evitar que lo reconocieran. Esa ropa fue encontrada sobre un canasto de basura.
A todo esto, al momento de la detención –sobre Ignacio Rucci al 2000- la policía secuestró un arma de fuego calibre 22 con seis balas en su tambor; la bolsa con los teléfonos celulares, las billeteras y el dinero.

ROBO AGRAVADO
El fiscal calificó el caso como robo agravado por el uso de arma de fuego en calidad de autor y si bien se logró recuperar el botín, el acusador público consideró que durante un determinado tiempo el imputado pudo tener el empoderamiento de los objetos robados, algo con lo cual coincidió más adelante el juez.
Esa calificación tiene una pena mínima de 6 años y 8 meses de prisión. La misma fue cuestionada por la defensora pública, quien consideró que debía calificarse en grado de tentativa. También se opuso al agravante del arma de fuego porque hasta el momento se desconoce la aptitud de disparo de la misma.
Por otro lado se solicitó que se declare legal la detención de Saín y en virtud de los peligros procesales de fuga y entorpecimiento de la investigación, se pidió el dictado de la prisión preventiva por el término de dos meses, e igual plazo se requirió para culminar la investigación.
Mientras, la defensora se opuso a la prisión preventiva y dijo que el peligro de entorpecimiento se puede neutralizar con la prohibición de acercamiento. Así, solicitó la libertad o una reducción en el plazo de la medida de prisión.
Tras escuchar a las partes el juez coincidió con la Fiscalía en cuanto a la calificación jurídica y el agravante del arma de fuego, considerando además que es importante el cuadro probatorio que arrimó la parte acusadora. En tanto que hizo lugar al pedido subsidiario de la defensa en cuanto al monto de la medida de prisión preventiva, la cual fijó en 30 días.

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