El olor a combustible invadió 30 viviendas

Marcelo Ibáñez vive en un asentamiento irregular que lleva seis años instalado muy cerca de la calle Florencio Maliqueo, en el barrio Rodríguez Peña este. En el lugar hay casi 30 viviendas y muchas de ellas se vieron afectadas por el derrame de la madrugada de ayer, como ya les había pasado con el incidente de agosto.
Sin luz, dado que el servicio se había cortado antes de que comenzara la lluvia, Marcelo se despertó sobre las 2 de la mañana con el agua en los pies, literalmente. En plena oscuridad, selló el baño de su vivienda, por donde ingresaba la mayor parte del agua, y se fue al patio para improvisar una barricada en el acceso, ya que por experiencias previas sabía que es por allí donde escurre todo el caudal acumulado que termina por anegar la zona.
Llevaba dos horas acumulando hierros y arena en el lugar y bajo la lluvia cuando el olor a combustible lo tomó todo. Sentir manos y pies pegajosos en plena faena le dio la sospecha que una linterna confirmó: un río de petróleo había tomado todo su patio.
Aunque el hidrocarburo no logró llegar a la vivienda, justamente porque la barricada improvisada cumplió bastante bien la función, el fluido se acumuló en una capa de 10 centímetros en todo el patio, tatuándose en las sillas ubicadas bajo los árboles; en el sector que juegan sus hijos de 8 y 1 año; e incluso en el automóvil en reparaciones que tiene en la parte trasera.
Según relató, fue uno de los menos afectados de la zona, ya que por ejemplo su mamá, que vive enfrente, limpiaba aún sobre mediodía los rastros negros que sumaron 20 centímetros de altura en su casa; y 50 en lo de un vecino lindero, que deberá cambiar desde los muebles del living hasta la cama y el colchón.
"Nosotros ya nos inundamos hace poco. En el derrame anterior hicieron mal un terraplén y cuando llovió fuerte se vino toda el agua para este lado", lamentó Marcelo, que refirió además que producto de ese derrame de agosto los mismos vecinos afectados esta vez ya lo habían perdido todo.
En cuanto a las tareas de remediación en su sector, puso en duda los procedimientos utilizados por YPF al describir que ayer por la mañana "vinieron con maquinaria, plancharon un manchón de petróleo que quedó en la calle, pero no levantaron nada. Dejaron todo ahí como para que no se vea. También hicieron una zanja como para que baje el agua y desaparecieron, y mientras charlaban decían que la culpa era nuestra porque somos una usurpación mal ubicada", contó el vecino, que subrayó que el grupo de viviendas se asentó en el lugar seis años antes "y nunca nadie nos dio una respuesta".

Fuente:

Notas Relacionadas


Las Más Leídas del Patagónico