El Papa afirmó que "el mundo está en guerra"

El papa Francisco llegó a Polonia, tierra de San Juan Pablo II, donde será recibido por una multitud de jóvenes, entre ellos miles de argentinos, que peregrinaron desde muchas partes del mundo para participar de la Jornada Mundial de la Juventud.

Todavía a bordo del avión, afirmó que "el mundo está en guerra porque ha perdido la paz", pero aclaró que no se trata "de una guerra de religiones" al referirse a recientes casos de violencia.

"No tenemos miedo de decir esto: el mundo está en guerra porque ha perdido la paz", aseveró ante los 75 representantes de medios de comunicación.

Se refirió al religioso francés de 86 años Jacques Hamel, asesinado mientras celebraba misa en la localidad de Saint-Etienne-du-Rouvray, en Normandía, pero quiso recordar la muerte de muchos inocentes y no sólo en Europa.

"Desde hace tiempo decimos que el mundo vive una guerra a trozos. Recordamos a este santo sacerdote que ha muerto en el momento en el que recogía las oraciones para la Iglesia. Él es uno, pero cuántos cristianos, cuántos inocentes, cuántos niños...Pensemos, por ejemplo en Nigeria", afirmó el pontífice.

El Papa también se refirió al actual momento como una guerra "no orgánica", es decir no declarada, pero "sí, organizada", aclaró.

Con cantos, banderas y el mate, están unos 7.000 jóvenes argentinos que comienzan a hacerse sentir acompañando al Papa.

Para los 6.800 argentinos, como para los millones de jóvenes de todo el mundo, la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) ya comenzó inclusive antes de que el papa Francisco pisara suelo polaco.

A medida que llegaba iban acomodándose en los alojamientos provistos por la organización, son colegios, parroquias, clubes y casas de familia, todo lugar con piso y techo sirve para estos jóvenes, a quienes parece no molestarles tener que hacer cola para ducharse, ir al baño o comer.

Lo único que importa es estar en Cracovia y vivir la JMJ, destacó Felicitas la enviada especial de la agencia católica Aica.

Explicó que "amistosos polacos que superan la barrera del idioma con el lenguaje universal de la sonrisa reciben a un grupo de porteños que se acomoda en ronda mientras esperan que les traigan sus mochilas de la Jornada".

"Un libro de liturgia, dos guías del peregrino, una pulsera, un cuellito, una toalla con la insignia de la JMJ, y los tickets para comer", son el bagaje para los argentinos recién llegados.

Algunos argentinos viajaron desde hace unos días y aprovecharon para recorrer Europa; otros vivieron durante la semana pasada "los días en las diócesis", espacio que les permitió conocer alguno de los territorios pastorales de Cracovia y otros partieron desde la Argentina este fin de semana.

Este es el decimoquinto viaje internacional del Papa y el primero que realiza al corazón de la Europa católica, aunque el motivo sea la celebración de la JMJ.

En Polonia, Francisco tiene un programa repleto de actos y en los que pronunciará 10 discursos en italiano, excepto uno en español, y entre los que destacan la misa que celebrará en lugares símbolo de la tradición católica como el santuario de Jasna Góra, en Czestochowa, sus visitas al santuario de la Divina Misericordia y al dedicado a Juan Pablo II.

Después participará en los actos relacionados con la JMJ como al Vía Crucis, la vigilia y la misa final con los jóvenes.

Mientras que el 29 de julio, como ya hicieron Juan Pablo II y Benedicto XVI, recorrerá en silencio los campos de exterminio nazi de Auschwitz y Bikernau, donde encontrará a algunos supervivientes.

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