El paraje La Lobería no resistirá otra marejada

Gran parte de los cimientos de la antigua estructura del paraje costero La Lobería, situado a mitad de trayecto de la ruta Nacional 3 que une Caleta Olivia con Comodoro Rivadavia se encuentran suspendidos sobre profundo barranco que da al mar. Temen que comenzará a desmoronarse cuando se produzca otra fuerte marejada.

Caleta Olivia (agencia)
La elevación del nivel de las aguas del Atlántico que se viene registrando en las últimas décadas continúa socavando la franja costera patagónica y ello se fue haciendo perceptible en este paraje donde hace más de ochenta años existió una factoría en la que se procesaba industrialmente el cuero y grasa de los lobos marinos e incluso de ballenas, hasta que la caza da ambas especies fue prohibida.
Veinte años atrás, el mar derribó un faro que estaba sobre una restinga y luego se fueron desmoronando las estructuras de cemento en plano inclinado por las que se arrastraban los animales cazados en forma indiscriminada hasta que los fuertes oleajes fueron haciendo desaparecer la línea original del terraplén y alcanzaron el edificio de mampostería.
La última marejada, ocurrida el 16 de setiembre causó serios daños en zonas urbanas ya que las olas fueron enormes y en el caso de La Lobería, más de un metro de sus cimentos quedaron suspendidos en el aire.

VESTIGIOS DE UN TRADICIONAL BOLICHE
Ese lugar se había convertido en una parada de camioneros y de pescadores deportivos pero actualmente la clientela es mínima ya que las condiciones de seguridad son escasas, a tal punto que ahora las desvencijadas paredes crujen cuando camiones de gran porte pasan por la ruta, a menos de cuarenta metros.
Esto lo comentó a El Patagónico Mercedes Videla, quien quedó a cargo del paraje luego que falleciera su último propietario, "Cacho" Souza.
La mujer dijo que pidió ayuda al municipio y a Defensa Civil de Caleta Olivia, pero solo obtuvo como respuesta que no existían recursos para realizar trabajos de apuntalamiento, a pesar de que ese lugar fue declarado patrimonio histórico por parte del Gobierno santacruceño.
Está claro que si no hay una intervención de alguna repartición oficial, ese tradicional "boliche" costero con servicios de bar, no resistirá otra marejada.
Quienes pasan por la ruta, pude ver claramente la acción de la erosión marina sobre la vieja casona que incluso llegó a contar con un panel solar para generar electricidad y hasta fue designada como Centro de Interpretación y Avistaje de la Fauna Marina, conformando además un sitio turístico de la denominada Ruta Azul.
También fue visitada por no pocas personalidades, sobre todo del ámbito deportivo, como el caso del boxeador campeón del mundo Jorge "Locomotora" Castro, quien donó un par de guantes que aún se encuentran en exhibición en una estantería campestre.

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