El primer museo para honrar a polacos que salvaron a judíos de los nazis

La trágica historia de Wiktoria y Józef Ulma y sus seis hijos, fue la inspiración para dar el nombre al Museo de Polacos que Salvaron a Judíos. Fue una familia de ocho miembros asesinada por los nazis.

El presidente de Polonia, Andrzej Duda, inauguró el primer museo del país donde se recoge la historia de los polacos que socorrieron a judíos durante la Segunda Guerra Mundial, lo que estaba castigado con la pena de muerte.
Las instalaciones se ubican en Markowa, el mismo pueblo de Polonia donde hasta 1944 vivieron los Ulma, una familia de ocho miembros asesinada por los nazis por intentar salvar a sus vecinos judíos y cuyo apellido da nombre a este museo.
El museo muestra así la historia de héroes polacos durante la ocupación alemana entre el 1939 y el 1945. Durante la Segunda Guerra Mundial, el Reich alemán decidió adoptar una "solución final a la cuestión judía". Por lo que, aquellos polacos que de cualquier forma ayudasen a judíos, serían castigados con la muerte. A pesar de ser amenazados con la ejecución, muchos polacos decidieron ayudar, no solo a sus vecinos judíos, sino también a completos extraños. La familia Ulma de Markowa es un claro ejemplo.
Cabe destacar que sólo en Europa Oriental las autoridades nazis contemplaban la pena de muerte por ocultarlos, mientras que en otras zonas, como en Francia o Países Bajos, los castigos eran más benevolentes.
Gracias a los campesinos de la comarca, 21 de ellos lograron salvar su vida y emigrar después de la guerra a Estados Unidos, Canadá e Israel. Entre estos campesinos se encontraban Józef y Wiktoria Ulma, que entonces contaban con seis hijos (entre los ocho y los dos años) y que decidieron ocultar en la buhardilla de su casa a ocho judíos.
El 24 de marzo de 1944 la policía militar alemana se presentó en la granja de los Ulma y asesinó a los que se ocultaban y a todos los miembros de la familia, incluidos los pequeños. Wiktoria estaba entonces embarazada de su séptimo hijo. Los cuerpos fueron quemados y no fue hasta después de la guerra cuando los restos de la familia recibieron sepultura cristiana.
La familia Ulma fue distinguida con el título de Justo entre las Naciones por el Instituto Yad Vashem de Israel, al igual que otros 6.600 polacos que arriesgaron su vida para salvar judíos, la nacionalidad más numerosa en recibir esta distinción.

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