El Senado de EE.UU. votará un proyecto de control de armas tras la masacre de Orlando

Luego de la matanza del domingo a la madrugada en un boliche gay de Florida, tanto el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como la virtual candidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton, urgieron al Congreso a aprobar medidas para endurecer el control de las armas, entre ellas volver a implantar una prohibición sobre las armas de asalto.

El senador demócrata Chris Murphy empleó una táctica dilatoria en el Congreso estadounidense que lo tuvo casi quince horas como orador hasta ayer a la madrugada, cuando logró forzar a la oposición republicana a votar una ley sobre control de armas, en medio de un renovado debate sobre el tema tras la matanza de Orlando. Sobre las 2 de ayer, Murphy puso fin a su maniobra, conocida como filibusterismo, y anunció un compromiso de los líderes republicanos en el Senado para celebrar una votación sobre dos propuestas demócratas centradas en endurecer el control de las armas.
Murphy inició su maniobra en el pleno del Senado, donde permaneció todo el tiempo de pie y sin ausentarse ni para ir al baño, poco después de las 11 del miércoles.
El senador demócrata por Connecticut que representa al distrito que incluye la localidad de Newtown, donde tuvo lugar en 2012 un tiroteo en una escuela en la que murieron 20 niños, había dicho que trataría de aguantar "todo lo posible" para forzar una votación sobre el control de las armas.
Varios senadores demócratas ayudaron a Murphy durante su maniobra, relevándole en el turno de palabra, informó la agencia de noticias EFE.
El filibusterismo de Murphy se produce unos días después de la masacre ocurrida en una discoteca gay de Orlando, Florida, cuando un hombre mató a 49 personas e hirió a más de medio centenar hasta que fue abatido.
El presunto autor de los hechos, el estadounidense de origen afgano Omar Mateen, compró de manera legal las armas con las que irrumpió en la discoteca, entre ellas un fusil de asalto, pese a haber sido investigado previamente por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).

PLANTEOS

Tras la matanza, tanto el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como la virtual candidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton, urgieron al Congreso a aprobar medidas para endurecer el control de las armas, entre ellas volver a implantar una prohibición sobre las armas de asalto.
Con su maniobra, Murphy ha logrado un compromiso de los republicanos en el Senado para someter a voto una medida para expandir la revisión de antecedentes penales en las compras de armas y otra que busca evitar que las personas que figuran en la lista de vigilancia por "terrorismo" puedan adquirirlas.
No obstante, Murphy admitió que no tenía ninguna "garantía" de que el Senado, de mayoría republicana, apruebe esas medidas, luego de casi 21 meses de estancamiento en el Congreso de los esfuerzos por reducir la violencia por armas de fuego en un país donde cada año ocurren cientos de matanzas a tiros.
La aprobación de tales leyes, en especial la de revisión de los antecedentes, se considera altamente improbable en un año electoral como éste, a meses de las elecciones presidenciales de noviembre.
La gran mayoría de los republicanos se opone a prohibir la compra de armas a personas en listas de vigilancia, argumentando que eso violaría la Segunda Enmienda de la Constitución norteamericana, que garantiza el derecho a portar armas para todos los ciudadanos.
Las encuestas, sin embargo, muestran que una mayoría de los estadounidenses apoyaría límites a ese derecho.
El virtual candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, se mostró partidario de prohibir el derecho a las armas a las personas que están en la lista de vigilancia por terrorismo, rompiendo, una vez más, con la postura mayoritaria del partido.
Trump anunció que se reunirá con la Asociación Nacional del Rifle (NRA) de Estados Unidos para discutir formas de evitar que personas investigadas por "terrorismo" puedan comprar armas.
La NRA es un grupo de presión y lobby muy influyente que, con más 4 millones de miembros y enormes contribuciones de dinero a numerosos legisladores, en su mayoría republicanos, ha frustrado distintos intentos del Congreso de aprobar leyes de control de armas en un país donde todos los años ocurren cientos de matanzas a tiros.
La organización proclamó su apoyo oficial al candidato republicano el mes pasado, y el mismo día el magnate inmobiliario prometió durante una convención de la NRA que iba a defender a ultranza el derecho, expresamente tutelado por la Constitución de Estados Unidos, de portar armas.
En Twitter, desde la NRA accedieron "felices" a la reunión, y uno de sus directores ejecutivos, Chris Cox, dijo en un comunicado que la posición de la organización sobre este tema "no ha cambiado. La NRA cree que no se debería permitir que los terroristas compren o posean armas de fuego, punto." Sin embargo, ha manifestado su rechazo a las leyes que impulsan los demócratas.

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