El sufrimiento y destrucción que otras tormentas dejaron a su paso

La más recordada y devastadora es la del 17 de febrero de 2010, donde fallecieron tres personas. Esa noche el lodo que bajó del cerro Chenque anegó las calles céntricas. En Kilómetro 3, el torrente que descendió desde Saavedra hacia Mosconi rumbo al mar arrastró vehículos con personas en su interior. En distintos puntos de Comodoro Rivadavia se registraron centenares de evacuados y la trama vial quedó seriamente afectada.

Durante la última década se produjeron al menos tres temporales de lluvia de similar intensidad al que se registró ayer en Comodoro Rivadavia y Rada Tilly. Sin embargo, los efectos en esas oportunidades fueron más devastadores y la experiencia obligó a mejorar la infraestructura pluvial en diversas zonas bajas, incluyendo sectores urbanos como el Centro y Kilómetro 3 que con cada lluvia intensa suelen sufrir grandes anegamientos.
La más recordada de esas tormentas, por sus trágicas consecuencias, es la que se inició en la noche del miércoles 17 de febrero de 2010 y que se extendió durante toda la madrugada del jueves 18. Además de la destrucción de viviendas y vehículos, esa noche fallecieron tres personas.
En el barrio Laprida, Reymundo Bordón, de 76 años, luchaba contra el barro para evitar que tapara su casa. El esfuerzo fue excesivo y el mal momento que pasó profundizó su afección cardiovascular, sufrió un paro cardiorrespiratorio y falleció tres horas después.
En el barrio Ceferino Namuncurá, Mercedes Navarro, de 18 años, se ahogó luego de ser arrastrada por la corriente de lodo. En medio del temporal se movilizaba en un auto junto a su madre por la calle Martín Fierro. El vehículo sufrió un desperfecto mecánico y al bajarse del vehículo, la fuerza del agua la arrastró varios metros hasta aparecer debajo de otro rodado. Fue hospitalizada con un cuadro grave, y durante la madrugada siguiente se produjo su fallecimiento.
La tercera víctima fue Kevin Hernández, un adolescente de 14 años del barrio La Floresta. También fue arrastrado unas tres cuadras por el agua al intentar cruzar la calle. El joven estaba con otras personas sobre calle Los Alamos al 1.100, arteria que desciende desde el cerro hacia la avenida Rivadavia y por la cual bajaba un río de lodo.
Otro temporal reciente que provocó estragos en Comodoro, fue el registrado entre el 12 y 13 de abril de 2011, cuando cayeron en pocas horas casi 100 milímetros, es decir un registro cercano a las precipitaciones de todo un año. Hubo anegamiento de barrios completos, nuevamente casas y vehículos destruidos y casi un centenar de personas evacuadas y autoevacuadas. Además, el Ministerio de Educación del Chubut se vio obligado a suspender las clases en todas las escuelas de la ciudad.

NADIE LO ESPERABA

Similares consecuencias se vivieron con la tormenta que se abatió sobre Comodoro Rivadavia entre la noche del lunes 14 y la madrugada del martes 15 de enero de 2013.
No había sido alertado por ningún pronóstico. El temporal de lluvia, granizo y tormentas eléctricas que azotó a Comodoro Rivadavia, se desató sobre las 21:30 de ese lunes, con otra fuerte réplica sobre las 23:30.
El fenómeno climático generó el anegamiento de calles, viviendas y comercios en distintos sectores de la ciudad, sobre todo en lugares habitados de la ladera del cerro Chenque como Pietrobelli, Jorge Newbery, Las Flores, La Floresta, San Martín y Abásolo. Lo mismo sucedió en barrios de la zona sur como San Cayetano, 30 de Octubre y Abel Amaya, entre otros, al igual que en Kilómetro 8, Saavedra y Mosconi en la zona norte. En ese último barrio se inundaron comercios del sector de la avenida Tehuelches y el lodo que ingresó a la comisaría superó un metro de altura.
El informe del Servicio Meteorológico Nacional que comprende desde las 21 del lunes 14 hasta las 9 del martes 15, reportó la caída de 9 milímetros de lluvia, que básicamente se concentraron entre las 21:30 y la 1:30.
El gimnasio municipal del Abásolo y la capilla Nuestra Sagrada Familia del Newbery constituyeron los dos centros de evacuados, pero se estima que más personas se autoevacuaron en viviendas de familiares. Además, se calcula que esa tormenta dejó cerca un centenar de vehículos dañados.

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