El Superior Tribunal dejó firme la pena de prisión perpetua a Alejandro Lezcano

La defensa del condenado había presentado una impugnación extraordinaria que fue rechazada por el máximo órgano judicial de Chubut.

A mediados de enero de este año la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia de Chubut resolvió rechazar la impugnación extraordinaria presentada por la defensa de Alejandro Lezcano. De esa manera confirmó la pena de prisión perpetua que pesa en su contra por el homicidio perpetrado durante la noche del 25 de julio de 2013 en Comodoro Rivadavia y que tuvo como víctima al estudiante universitario oriundo de Río Senguer, Alejandro Balle.
Balle resultó asesinado cuando ingresaba a la vivienda que alquilaba en Kilómetro 5. El objetivo de quienes lo atacaron en la puerta de la casa fue robarle las llaves del local de venta de artículos de computación y videojuegos donde trabajaba, con la finalidad de saquear el comercio, un plan que no llegó a concretarse.
Antes de la definición adoptada por el Superior Tribunal de Justicia, que termina de dejar firme la sentencia, en febrero del año pasado la Cámara Penal de Comodoro Rivadavia había confirmado el fallo de primera instancia –lo que se conoce judicialmente con doble conformidad– y condenó a Lezcano como autor del delito de "homicidio criminis causae" –cometer un asesinato para ocultar otro delito, lo que se pena con prisión perpetua–; y a Santiago Reuter como partícipe necesario de "robo agravado por el uso de arma de fuego" decretando en su caso la pena de diez años de prisión.
En tanto, Mariano Espinosa, también procesado, fue absuelto en primera instancia del delito de "homicidio criminis causae", por el beneficio de la duda, ya que la prueba arrimada al juicio no alcanzó para su declaración de responsabilidad.

SENTENCIA FIRME
La causa llegó a la Sala Penal integrada por los ministros Alejandro Panizzi, Jorge Pfleger y Aldo Luis De Cunto, en consulta por el monto elevado de la pena y por un recurso de impugnación extraordinaria interpuesto por la defensa de Lezcano contra la sentencia condenatoria.
De acuerdo a la acusación que presentó el Ministerio Público Fiscal, el 25 de julio de 2013, alrededor de las 20:30, Lezcano, Reuter y Espinosa, concurrieron a bordo de un Fiat Palio hasta el local comercial "Game Over", situado en la zona de La Loma, donde trabajaba Balle. Esperaron que Balle cerrara el local y lo siguieron hasta su domicilio en Kilómetro 5, adonde la víctima se dirigió en colectivo. Tenían como objetivo robarle las llaves del comercio y el control remoto de la alarma.
Según el relato fiscal, una vez en el domicilio de la víctima, descendieron del automóvil Lezcano y Espinoza. El primero de ellos empuñaba un arma de fuego y forcejearon con Balle, mientras que Reuter se quedó en el auto esperándolos.
Durante el ataque a Balle le asestaron múltiples golpes en el cuerpo y uno de ellos le produjo fractura de cráneo. Además Lezcano le disparó en la cabeza y escaparon luego de sustraerle la llave del comercio, el control remoto de la alarma y dos teléfonos celulares. La víctima quedó tendida y falleció "como consecuencia del golpe en el cráneo y la herida de arma de fuego".
Al argumentar su voto Pfleger afirma en un tramo de la sentencia: "no se equivocaron los jueces del primer escalón procesal cuando confirmaron, mediante la razón, que, cuando llegó a su domicilio Balle fue interceptado por Lezcano quien se dio a la tarea de quitarle las llaves del negocio, el comando de la alarma y los celulares, para robar el comercio en que la víctima trabajaba, pero encontró resistencia y venció el obstáculo a golpes y con un disparo de arma del calibre 32 que provocaron la muerte, en la puja que terminó dentro de la casa".
Mientras Panizzi señala: "cabe homologar también la medida de la sanción impuesta a Lezcano. Esta se ajusta a la pena establecida por la ley de fondo".
Mientras, De Cunto, manifiesta en su voto: "la significación jurídica del hecho que se estableció en las sentencias, será ratificada. La muerte de Balle sucedió para facilitar la sustracción de las llaves de ingreso al local comercial y el comando de la alarma. Es decir, el óbito se cometió para lograr el fin propuesto, esto es, el desapoderamiento ilegítimo de aquello que la víctima tenía".

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