El supuesto amigo del comisario

Los sucesos por los cuales fue investigado el subcomisario Waldemar Ferreira y por los cuales finalmente resultó sobreseído por vencimiento de plazo de investigación, ocurrieron el 3 y el 8 de agosto de 2014, después de que Mario Rolando Chini fuera denunciado por golpear a dos mujeres y robarles todas sus pertenencias en el departamento "A" del edificio 78 del barrio 30 de Octubre, para luego usurparlo.
El individuo permaneció prófugo cinco días y fue imputado por el juez Miguel Caviglia por los delitos de robo agravado con el uso de arma de fuego, lesiones y amenazas. En esa audiencia judicial recibió arresto domiciliario y a las cuatro horas llamó a una de las víctimas para amenazarla nuevamente. Cuando la policía fue a verificar si se encontraba en el domicilio del barrio Pietrobelli donde tenía que cumplir la medida de prisión domiciliaria, ya no estaba y se libró su inmediata captura.
En forma paralela se avanzó en la investigación por presunta protección y connivencia que le habría brindado a Chini el ex segundo jefe de la Seccional Quinta, Waldemar Ferreira. Las denuncias de las víctimas, los dichos del propio Chini y la investigación fiscal centraron las sospechas contra el subcomisario, ya que desde la comisaría tampoco se dio intervención sobre el robo al Ministerio Público en tiempo y forma.
La gravedad de la situación llevó a la Fiscalía a actuar de oficio y hasta allanar la dependencia policial del barrio Isidro Quiroga. Así, Ferreira fue separado del cargo que ocupaba como segundo jefe de la Seccional Quinta por la presunta protección que le brindaría a Chini, quien tiene condena por homicidio, además de varias causas por delitos contra la propiedad y maltrato a mujeres, incluso a su propia madre, quien lo denunció por haber resultado víctima de una amenaza de muerte con arma de fuego.
Las víctimas de la usurpación del edificio 78 fueron quienes radicaron la denuncia en el Ministerio Público Fiscal luego de conectar una serie de sucesos que las llevaron a sospechar que existía una connivencia entre el jefe policial y el violento al que denunciaron por robo en el departamento que tuvieron que abandonar en el barrio 30 de Octubre.
Por ese caso Chini fue detenido, aunque en minutos se habría ido de la comisaría en un remis sin que se anoticiara al Ministerio Fiscal sobre su detención. Según las víctimas del robo y amenazas, Chini llegó con un arma de fuego y tras amenazarlas de muerte les dijo: "¿no se dan cuenta de que yo estoy con la policía? El comisario Ferreira me dijo que me dejara agarrar ahí afuera. La detención iba a ser como un simulacro, me detenían y me soltaban".
La cuestión es que la Fiscalía no fue informada sobre la detención y cuando las víctimas acudieron al Ministerio Público y radicaron la denuncia, salieron a la luz las irregularidades que luego motivaron el pedido de allanamiento y el secuestro de la documentación en la Seccional Quinta.

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