El terremoto de Ecuador contado en primera persona por un comodorense

Mauro es un comodorense que vive en Ecuador desde hace un par de años. A pesar de que reside a 380 kilómetros de la ciudad donde fue el epicentro del sismo, relató que también lo sintieron en la zona y habló de cómo ante estas catástrofes las ganas de ayudar y la solidaridad hacen la diferencia.

El Patagónico diálogo con Mauro Daniel Martínez, un comodorense que vive desde hace algunos años en Ecuador. Él trabaja en Instituto Superior Técnico Tecnológico "17 de Julio" - dependiente de la Universidad de Yachay- en donde está a cargo del sistema integral de educación.

Desde allí brindó su testimonio de cómo se vivió el terremoto que hasta el momento se llevó al vida de 520 personas.

El relato –crudo y hasta por momentos doloroso- de Mauro comienza de la siguiente manera: "el sábado a las 18:58 –hora de Ecuador- comenzó el terremoto. Yo vivo a 380 kilómetros de donde fue el epicentro, en una ciudad que se llama Ibarra y a esa hora estaba acostado cuando de repente sentí que la cama se empezó a mover, ahí salí al patio y vi cómo todo se movía y las casas se tambaleaban".

"Hasta ahora hay 520 muertos. Hay lugares donde todavía no se pueden recuperar los cadáveres. No quedan muchas esperanzas de rescatar gente con vida. Las ciudades de la costa quedaron prácticamente devastadas en infraestructura. Se espera que se cuadruplique la cantidad de muertos", dijo.

En este sentido, señaló que "todas las rutas de la costa quedaron colapsadas, es muy difícil el ingreso. En muchas de las ciudades afectadas no hay agua. Por eso con la Universidad y con el Instituto en donde trabajo organizamos una colecta de agua de la canilla, ayer juntamos 2.300 litros porque además del agua embotellada la gente necesita agua para cocinar y para bañarse".

"Muchos de los rescatistas ya se están volviendo porque la etapa de rescate ya está pasando, ahora comienza la etapa de reconstrucción. Hay muchos sectores anegados, donde se dificulta que llegue la ayuda", manifestó Mauro.

En este marco, recordó que "la parte de la costa del Ecuador es la parte más pobre. El 90 por ciento de la ciudad de Pedernales, provincia de Esmeraldas –lugar donde fue el epicentro del terremoto de magnitud 7.8- quedó devastada".

"La ayuda en general está llegando por barco o por tierra a través de los camiones del Ejército, pero es muy difícil porque las rutas quedaron intransitables. A esto se le suma que no hay repelentes para mosquitos, lo que hace que el Dengue pueda azotar la zona", afirmó.

Ante este panorama tan desolador, ratificó que "hay mucho miedo por las epidemias que pueden venir ahora. No hay nada de agua, lo primeros días muchos rescatistas se fueron porque no estaban preparados psicológicamente para ver tantos cuerpos. Muchos dicen que es impresionante el panorama, se encuentran brazos por un lado, piernas por el otro. El olor a muerte es terrible porque aún no se pueden sacar todos los cadáveres que hay abajo de los escombros".

"En la ciudad de Canoa la gente está durmiendo en carpas instaladas en las Plazas porque tienen miedo de retornar a su hogares, ya que desde el sábado hubo 315 réplicas del terremoto. La gente duerme en los parques y a menos de 20 metros hay pilas de cadáveres por eso hay tanto miedo que se desaten epidemias como el cólera", aseveró.

Al ser consultado sobre los avisos previos a un desastre natural como lo es un terremoto, Mauro fue tajante: "no hubo ningún tipo de alerta, el país no estaba preparado para estos desastres naturales. Los rescatistas están diciendo que la mayoría de los cuerpos en los Hoteles se encontraron en las escaleras porque el terremoto duró 45 segundos y no les dio tiempo a salir".

"Pedernales es una ciudad con viviendas muy precarias y no estaban construidas para resistir sismos pero ahora de a poco, las comunicaciones están volviendo. La mayoría de los habitantes de Ecuador pertenecen a la clase media baja. Muchas son las familias que viven con el sueldo mínimo que son 345 dólares al mes", añadió.

A pesar de la situación tan difícil que se vive hoy por hoy en Ecuador, Mauro y sus compañeros de trabajo tomaron la decisión de aportar su pequeño granito de arena: "con el Instituto iniciamos una colecta de agua. Juntamos bidones y botellas, los desinfectamos y ponemos agua de la canilla. Ayer juntamos 2.300 litros para que la gente pueda cocinar y asearse".

"El sismo provocó la rotura de los acueducto por eso hay ciudades enteras que no tienen una gota de agua. Hay rutas con grietas gigantes", graficó.

Finalmente, Mauro Martínez, concluyó que "la mayoría de los ecuatorianos realizaron caravanas, acopio de agua y de alimentos enlatados para ayudar a los damnificados de la costa. Se pide básicamente todo enlatado porque no hay red de gas natural para cocinar. Me sorprendió ver la solidaridad que todos tuvieron con sus pares".

COMO AYUDAR DESDE ARGENTINA

Si queres ayudar a los ecuatorianos damnificados por el sismo ocurrido el pasado sábado, podés hacerlo a través de un depósito bancario en el Citibank, N.A.; número de cuenta NY: 36360112; tipo de cuenta: Corriente; nombre de la cuenta: Terremoto Ecuador; código ZIP: 10043.

Los depósitos pueden realizarse en cualquier tipo de moneda.

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