El trabajo con clubes y vecinales logró terminar con las peleas en la escuela de Km 5

A través de un trabajo en conjunto con clubes, distintas entidades de Kilómetro 5 y varias propuestas creativas, los docentes de la Escuela 742 lograron eliminar la violencia escolar. "Son posibles producir cambios, pero el trabajo tienen que ser de todos", aseguraron.

La violencia escolar que se vive en distintos establecimientos de la ciudad volvió a estar en el centro de discusión, luego de que ayer se hiciera público un video de una pelea entre dos alumnas de la Escuela Provincial N° 711 Federico Brandsen (ex Magisterio).

Los episodios de violencia entre alumnos, es lamentablemente una constante en diferentes instituciones, y en algunos casos se carecen de herramientas que permitan abordar la problemática, pero en la Escuela 742 de Kilómetro 5 lograron llevar adelante un dispositivo conjunto que permitió terminar con las peleas.

Ante los reiterados incidentes entre alumnos, Patricia Orquera, junto con el equipo directivo conformado por Cristina Córdoba y Ana Ivanovic, decidieron -hace seis años - comenzar a poner en practica varias propuestas creativas e innovadoras para combatir la violencia.

Orquera explicó a El Patagónico que en aquel momento existía un serio enfrentamiento entre los chicos que asistían al colegio, que tenían problemas y peleas debido a la rivalidad de los equipos de fútbol de zona norte: Petroquímica y Ferro.

"La problemática iba acrecentándose, de nada servía trabajar sobre contenidos si había tantos problemas de violencia", indicó. Fue así que surgió la propuesta de crear un dispositivo en conjunto con varias instituciones del barrio, entre ellos: policías, la asociación vecinal, los dos clubes y la misma entidad educativa.

"Nos dio muchos resultados trabajar con los referentes de los clubes (Ferro- Petroquímica), ellos a su vez hablaron con la gente de la barras, haciéndolo a través de los dispositivos que generamos dentro de la escuela. Es decir, se hizo todo un trabajo en red", detalló la docente.

En esos momentos, los problemas habituales en la escuela eran peleas, amenazas, y agresiones "era constante la violencia" y "en todos los cursos, en la galería, recreo y se vivía diariamente con la policía".

Si bien todo ese proceso fue sumamente difícil, buscaron que los chicos sean los verdaderos protagonistas de la transformación. "Se hacían reuniones para hablar con la gente y hacerles ver todas las consecuencias que eso traía dentro de la institución, se hicieron talleres de prevención, con agentes internos y armando dispositivos para que estuviéramos informados de lo que pasaba".

La objetivo- según Orquera- no estaba puesto en la sanción sino que los alumnos trabajen en la empatía: "hace tres años pudimos empezar a trabajar más fuerte en los contenido, porque todo lo otro está institucionalizado y acá se vive en un sistema de convivencia", dijo.

En la búsqueda para evitar esos incidentes se empezaron a realizar otras actividades, entre ellas de integración. "A través de juegos, sacándolos del aula y se empezaron a producir pequeños cambios al principio y hoy somos una escuela con muchos alumnos, donde se sigue manteniendo el control". Asimismo desde Supervisión de Escuelas se comezaron a generaron proyectos educativos: "hay uno que tiene que ver con un gabinete psicopedagógico, también con talleres de prevenciones, proyectos de vida, con un taller llamado prevención en acción que tiene que ver con las redes sociales", puntualizó

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