Empezará a regir la obligatoriedad del carnet de manipulación de alimentos

Así lo anticipó ayer el subsecretario de Fiscalización, Daniel Campillay tras una reunión con los concejales. El requisito es de aplicación en todo el país, fijado por el Código Alimentario Nacional, aunque hasta a la fecha no se había exigido en esta ciudad. Abarca a todos los trabajadores que tengan contacto con productos alimenticios.

Daniel Campillay concurrió ayer al Concejo Deliberante, en el marco de la comisión 2, para analizar las acciones a llevar a cabo con la entrada en vigencia de la ordenanza que impulsada por los ediles Maximiliano Sampaoli y Nicolás Caridi (FpV), plantea un esquema específico para hacer de Comodoro Rivadavia una ciudad amigable con la celiaquía.
En ese marco se dispuso por que los locales gastronómicos ofrezcan productos sin TACC (Trigo, Avena, Cebada y Centeno) en sus menús. El secretario de fiscalización anticipó cuál será la mecánica de trabajo de su esfera para garantizar que se respete la disposición de un lugar específico para la preparación de este tipo de elementos, o la producción escalonada de los mismos para evitar cualquier posibilidad de contaminación con gluten.
El funcionario anticipó además que en ese esquema de acción se implementará la exigencia prevista por una ordenanza de 2012, que dispone que los restaurantes y casas de comidas deben ofrecer en cada mesa la opción de sal de bajo contenido en sodio.

MANIPULACION DE ALIMENTOS
En ese marco específico de trabajo, Campillay puso en conocimiento de los concejales cuáles son las actuaciones en las que se concentra la cartera que conduce y que comprende la puesta en vigencia de la obligatoriedad del carnet de manipulación de alimentos, un requisito previsto en todo el país por el Código Alimentario que no tenía aplicación a nivel local.
Tal carnet tendrá una validez de dos años y comenzará a ser exigencia plena a partir de agosto, afectando a todos los trabajadores que mantengan contacto con alimentos, sea de modo directo como en casas de elaboración, panificadoras o supermercados, hasta indirecto como el caso de los transportistas o negocio de carga.
El padrón estimativo del área de fiscalización apunta a unos 10.000 comodorenses que son parte de la actividad y Campillay planteó que el foco prioritario de acción será en los supermercados, un rubro que concentra la mayor frecuencia en clausuras por infracciones reiteradas a las normas de higiene y control de plagas.
En cuanto a los comercios de menor escala, o de barrio como los almacenes, especificó que ya se trabaja en charlas de capacitación desde las asociaciones vecinales, en las que se explican desde las condiciones de manipulación de alimentos, hasta control de plagas, tareas administrativas de habilitación, o elementos de seguridad, destacando que en el caso de que algún comerciante requiera asesoramiento específico, los inspectores de la cartera concurren al local para colaborar de modo directo.

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