En 30 días la situación del geriátrico "Nuestro Hogar” deberá estar regularizada

Luego de la intervención del Ministerio de Salud provincial, se decidió junto al propietario y familiares que los abuelos sean trasladados a un hotel de la ciudad, mientras se realizan los trabajos de remodelación y fumigación en la casa de descanso, los cuales serán supervisados una vez por semana. El geriátrico deberá incorporar personal médico y de enfermería para la atención de sus pacientes.

La delicada situación que atraviesa el geriátrico “Nuestro Hogar", ubicado en la calle San Juan del barrio 13 de Diciembre, parece estar llegando a su fin luego de que se denunciaran picaduras de chinches, sarna y presunto abandono de los abuelos que allí viven.
Según pudo confirmar El Patagónico, en la reunión que se realizó el miércoles por la tarde, junto a personal del Ministerio de Salud de Chubut, el propietario, Mario Sosa, y los familiares, se estipularon las primeras medidas que permitirán alcanzar una solución para esta problemática que se podría haber evitado si los controles hubieran sido más exhaustivos.
Como primera medida, se decidió el traslado de los abuelos para de ese modo fumigar y realizar las reparaciones necesarias en el establecimiento. Inicialmente se había consensuado que fueran derivados a otros geriátricos de Chubut pertenecientes al Gobierno provincial. Así se iban a trasladar algunos a Sarmiento y otros a Trelew.
Sin embargo esta medida, que había sido aceptada por aquellos que no tenían posibilidades de cuidar a sus familiares en sus viviendas, fue desestimada luego de que tras la reunión el propietario consiguiera un hotel para albergar a los abuelos que no es un albergue transitorio.
De esta forma, en el período en que se extiendan las remodelaciones -las que no pueden ir más allá de los 30 días según se firmó en el convenio de partes entre Provincia y el propietario-, los adultos mayores serán cuidados en el hotel. En tanto, los que puedan se irán con sus familiares, y otros cinco con movilidad reducida y condiciones de cuidado complejas, permanecerán en “la casita” que tiene el geriátrico frente a su edificio principal.
Fuentes oficiales aseguraron que los trabajos serán arduos y extensos, supervisados por Provincia una vez a la semana, según se estipuló en el convenio firmado el miércoles. Se tendrán que arreglar el cielo raso; los baños; colocar barandas y duchas manuales, ya que una de las medidas informadas por la Secretaría de Salud municipal fue la utilización de jarras para bañar a los abuelos. A esto se sumará la incorporación de profesionales, con enfermeros por turno y un médico que realice una revisión semanal.

SE PODRIA HABER EVITADO
Cabe recordar que las falencias del geriátrico “Nuestro Hogar”, propiedad del médico Mario Sosa, fueron detectadas en febrero luego de que un abuelo fuera trasladado al Hospital Alvear por un cuadro de desnutrición, deshidratación y sarna.
Esto originó que la Subsecretaría de Fiscalización del Municipio realizara una inspección junto a otras áreas del Municipio, clausurando "la casita" y el edificio principal, solicitando que los parientes retiren a los adultos mayores.
Tras conocerse estos hechos el Municipio, a través de la Asesoría Letrada, impulsó una denuncia penal por presunto abandono de persona, confirmándose en los días posteriores que había otros dos abuelos que habían sido atendidos en ese nosocomio, y que siete sufrieron sarna y otros, picaduras de chinches.
Ayer este medio precisó que por cada abuelo cobraban $15.000 mensuales y hasta hace un año el establecimiento llegó a tener más de 80 pacientes.
En el medio de este conflicto quedaron los empleados y familiares que fueron cuestionados y acusados por la opinión pública. Mientras estos últimos exigieron las inversiones que en un mes deberán estar finalizadas, aquellos desmintieron haber incurrido en actos de maltrato para con los mayores, lo cual fue ratificado por los familiares que dialogaron con El Patagónico.

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