En Comodoro existen cinco proyectos de redes de gas aprobados, pero pendientes de ejecución

Habitantes de sectores de los barrios Próspero Palazzo, Ciudadela, Malvinas Argentinas, Bella Vista Sur y Máximo Abásolo esperan desde hace meses "el inicio de obra" para la ejecución de redes de gas. Los proyectos de diferente envergadura ya fueron aprobados por Camuzzi y cuentan con financiamiento del municipio. La burocracia administrativa de la empresa distruidora de gas ha producido históricas demoras en la ejecución de este tipo proyectos, mientras cientos de familias deben calefaccionarse con leña o electricidad, con lo costoso que implica esa última opción frente a los tarifazos registrados este año.

En las últimas semanas vecinalistas de Comodoro Rivadavia se reunieron para discutir las acciones a seguir por los tarifazos en los servicios básicos como la electricidad y el gas natural que repercuten en todo el país. En paralelo organizaciones políticas y gremios se sumaron en esta ciudad al "cacerolazo" que fue convocado el jueves a nivel nacional para repudiar los incrementos de los servicios públicos. Desde distintos ámbitos también se insiste en la necesidad de que se morigeren los aumentos aplicados teniendo en cuenta el impacto que generan en los bolsillos tanto de los trabajadores como en los sectores industriales y de productores, quienes no están exentos de lo que se vive en este periodo de crisis.
Desde Provincia continúan las gestiones para mantener la vigencia de las acciones del amparo que el Estado chubutense presentó junto a la Defensoría del Pueblo, para retrotraer los aumentos y evitar los cortes del suministro de gas.
Mientras desde el municipio se apunta a cambiar las reglas del juego ante las distintas trabas que pone Camuzzi -la empresa distribuidora del gas natural- para la ejecución de nuevo proyectos, lo que frena que cientos de familias cuenten con ese servicio, un elemento más que necesario en pleno siglo XXI, pero con costos acordes, más en una región en la que se producen hidrocarburos.
La problemática de infraestructura es compleja, principalmente en tiempos en que se ajustan las tarifas y las empresas prestatarias existen aumentos que según su argumento le permitan sostener su economía. Sin embargo, a cambio brindan un servicio deficiente, no ejecutan obras y los proyectos siguen trabados en cajones por cuestiones que van más allá de la burocracia.
Según confirmó El Patagónico, en la actualidad hay cinco proyectos de redes de gas que esperan la autorización de inicio de obra por parte de Camuzzi.
De diferente envergadura, los proyectos corresponden a los barrios Próspero Palazzo, Ciudadela, Malvinas Argentinas, Bella Vista Sur y Máximo Abásolo. Ya han sido aprobados y cuentan con financiamiento del municipio. Sin embargo, se ven demorados por los plazos que impone la compañía para la ejecución de las obras.

EN EL MEDIO LOS VECINOS
Rodolfo Russo es uno de los tantos habitantes de Comodoro Rivadavia que hoy esperan la ejecución de la obra de gas para el sector en el cual vive hace seis años. Según contó, cuando se mudó a Próspero Palazzo nunca pensó que se iba a demorar tanto tener este servicio. Ahora sueña que lo puedan tener dentro de poco tiempo, teniendo en cuenta que solo falta la ejecución.
"Estamos viviendo desde 2010 y está problemático el tema del gas. Hay mucha gente con chicos y de luz estamos pagando muchísimo. En mi caso $3.000, y bueno se hace jodido porque tenemos que tener todo eléctrico", explicó a El Patagónico.
Ante este panorama, a Russo -conocido en el ambiente del fútbol por su oficio de árbitro-, no le queda otra que utilizar artefactos eléctricos, desde el termotanque hasta el split de frío- calor. Mientras que para la cocina realizó una instalación especial para colocar una garrafa de 10 kilos que debe llenar dos veces al mes.
José Carrizo, vicepresidente de la asociación vecinal del Próspero Palazzo, es optimista de que pronto la obra se va a ejecutar. No quiere arriesgar fechas, pero estima que a corto plazo se realizará, ya que la empresa contratista Gresuco, prometió que sería el próximo trabajo de gas a concretar.
"Esperamos que se realice pronto. La obra se está gestionando desde la gestión anterior de la Vecinal, nosotros la continuamos y desde el año pasado tenemos los planos y la fecha de inicio de obra, pero la burocracia hace que los tiempos se vayan estirando", comentó a un equipo de El Patagónico al que recibió junto a la secretaria Lorena Gunsett y al prosecretario René Alvarez.

ENTRE LA ESPECULACION Y EL DESINTERES
Según explicó el vecinalista, la ampliación de la red de gas se comenzó a gestionar en 2013 luego de que durante el Gobierno provincial de Martín Buzzi se entregaron cerca de 60 terrenos en cuatro manzanas, ubicadas entre las calles Lade y San Lorenzo.
Desde entonces, esperan una respuesta. "La demora es netamente burocrática, las carpetas quedan estancadas, pasa un año y los valores no son los mismos. Acá hay un solo responsable y es Camuzzi, los vecinos tienen todo para que se haga la obra", sentenció Carrizo. Y agradeció las gestiones que han realizado desde el municipio para destrabar la realización de la obra.
De la "burocracia" de Camuzzi no está exenta ninguna ciudad, aunque en Comodoro Rivadavia la situación históricamente ha sido más compleja, principalmente por la falta de mensura en muchos barrios, lo que muchas veces ha impedido cumplir con uno de los requisitos que tienen la empresa distribuirá del servicio.
Por esa razón, el municipio, durante la gestión de Néstor Di Pierro, comenzó a trabajar en la mensura de tierras para posteriormente iniciar los proyectos de gas como una forma de ir eliminando el déficit de infraestructura que tenía la ciudad.
Esta situación puso al descubierto la falta de inversión de la compañía en la ejecución de la ampliación de la red de gas que luego utiliza para prestar el servicio. Fue el propio jefe comunal quien en 2012 cuestionó a la compañía. "Si nosotros vemos la inversión de Camuzzi en la región en los últimos años es cero, ¿cero por qué? porque las redes de gas en los planes de vivienda los hace el IPV, las redes de gas en la ciudad las hace el municipio. Yo me pregunto, ¿Camuzzi solo gana plata o presta el servicio sin ningún tipo de inversión?", se había preguntado Di Pierro, señalado que la empresa vende el gas, pero no realiza las obras.
Pasaron cuatro años de esos cuestionamientos. Las inversiones nunca llegaron, el municipio decidió financiar las obras, y ejecutar las mismas continúa siendo complejo por las diversas trabas que impone Camuzzi y la falta de recursos técnicos.
Para poder entender esto, basta mencionar que Camuzzi tiene con un solo visador para toda la Patagonia, quien no daba abasto con las obras a relevar. Exige que cada empresa cuente con un mínimo de técnicos fusionadores para la ejecución de obras y pone un límite a los trabajos, ya que una empresa puede ejecutar sólo dos obras en simultáneo.
Esto produce que los proyectos muchas veces queden cajoneados esperando su turno de ejecución. Mientras tanto, los vecinos aguardan la ampliación de la red, sabiendo que el proyecto previo a ejecutarse debe ser autorizado por la propia Camuzzi, pero que solo tendrá validez por seis meses. Luego deberá ser presentado nuevamente, lo que traerá aparejado otro tiempo de espera.
Este plazo tiene una explicación según argumentaron fuentes extraoficiales consultadas: la falta de gas para el suministro que hay en algunas ciudades, algo que no sufre Comodoro.
La paradoja de toda esta burocracia, es que las obras generalmente son financiadas por el Gobierno provincial, municipal o los propios vecinos, y una vez que están terminadas y aprobadas, pasan a manos de Camuzzi, que abastece de gas a los domicilios y cobra por el servicio.
Pese a todo esto, hasta hace un tiempo desde la empresa aseguraban que no les convenía hacer expansiones de la red de gas, ya que no era rentable vender el producto ante el congelamiento de tarifas. Así lo confirmó el propio Abel Boyero, secretario de Obras Públicas del municipio, quien durante estos últimos años ha tenido que sentarse en más de una oportunidad para negociar con los directivos de Camuzzi, con quienes asegura que tiene muy buena relación.
"Ellos dicen que no convenía hacer expansiones. Es una realidad y lo han manifestado", manifestó. "Entonces está claro que si ellos no quieren, no van a hacer nada para destrabar una obra y si no presionamos no avanza. Así una obra chiquita te lleva seis meses o está hasta seis meses dando vuelta. Pero no solamente nos pasa a nosotros", aclaró.

CAMBIAR LAS REGLAS DEL JUEGO
Con este contexto en los últimos meses desde el municipio realizaron gestiones a nivel nacional para acelerar los tiempos. Hace unas semanas el intendente Carlos Linares, junto al propio Boyero, se reunieron con el presidente de Camuzzi, Juan José Mitjans, en Buenos Aires.
Allí le solicitaron una prerrogativa que permita que las empresas de mediana y gran envergadura puedan ejecutar hasta cuatro proyectos en simultáneo, y que además mediante una nota cursada entre la oficina local que Camuzzi tiene en la ciudad y el municipio, se puede extender el vencimiento de los proyectos por otros seis meses.
A cambio la proveedora del servicio solicitó que se capacite una mayor cantidad de técnicos fusionadores. Para esto la comuna realizará un convenio con el gremio de la UOCRA (Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina).
"Queremos revertir esta situación" explicó Luis Romero, subsecretario de Obras Públicas. "Camuzzi hoy en día es una empresa privada y pone las reglas del juego en cierta forma. Estamos teniendo una recepción positiva, pero esto generará que Camuzzi necesite más inspección, más estructura técnica. Eso es lo que estamos reclamando porque nosotros al tomar la posta estamos poniendo nuestra parte y queremos que la otra también colabore con los objetivos que queremos tener", explicó.
Por el momento se espera que este compromiso se cumpla, permitiendo que se aceleren los plazos de ejecución y aprobación de proyectos, ya que mientras se especula con el precio del gas, la conveniencia de obras y se aplican exorbitantes tarifazos, cientos de familias esperan tener el servicio y dejar de lado las garrafas de gas envasado y el alto consumo eléctrico.

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