En diez años ya realizó diez pruebas exitosas

La prueba nuclear que realizó ayer Corea del Norte es la sexta de su historia, un desarrollo militar que insertó al régimen comunista en la selecta lista de países nucleares en octubre de 2006, cuando Kim Jong-il, el padre del actual líder, consiguió detonar con éxito una bomba atómica.

La noticia de la primera detonación nuclear en Corea del Norte sacudió al mundo entero y provocó una de las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que aún sirven de base para las nuevas sanciones y amenazas militares de la comunidad internacional contra el país asiático. En aquel momento, la ONU exigió a Pyongyang "eliminar todas las armas nucleares y de destrucción masiva y los misiles balísticos".
Pese a ello, en mayo de 2009, el régimen norcoreano realizó su segunda prueba nuclear, recordó la agencia de noticias Ansa.
Pyongyang había llegado a un acuerdo en la llamada "mesa de los Seis" -compuesta por ambas Coreas, China, Estados Unidos, Rusia y Japón- y hasta había accedido a destruir el año anterior la torre de enfriamiento de la planta nuclear de Yongbyon. Sin embargo, detonó una segunda bomba, que, según sus vecinos, fue mucho más potente que la primera.
La tercera prueba llegó el 12 de febrero de 2013 en el sitio de Punggye-ri, y fue la primera ordenada por el actual líder, Kim Jong-un, el joven que sucedió a su padre luego de su muerte en diciembre de 2011.
El 6 de enero de 2016, dos días antes de su cumpleaños, Kim autorizó la cuarta explosión y, el 9 de septiembre de ese mismo año, en ocasión del 68° aniversario de la fundación de la República Popular, ordenó la quinta.
En este último test, las fuerzas militares norcoreanas probaron una bomba de 10 kilotones de potencia, la más grande hasta entonces.
Un año después, Kim volvió a sacudir al mundo, pero esta vez no con una prueba atómica, sino con el test de lo que sus vecinos y Estados Unidos creen fue una bomba de hidrógeno, diseñada para armar un supermisil intercontinental.
Según las primeras evaluaciones de expertos en la vecina Corea del Sur, esta bomba de hidrógeno, que fue formalmente presentada al mundo por el propio Kim ayer, produciría una onda destructiva cinco o seis veces superior a la quinta bomba que probó Pyongyang y sería 11 veces más poderosa que el test anterior, realizado en enero de 2016.
De confirmarse estas estimaciones, se trataría de una bomba cinco veces más poderosa que la utilizada por Estados Unidos contra la ciudad japonesa de Nagasaki en 1945 y confirmaría que el régimen comunista de Pyongyang posee tecnología nuclear de primer nivel.

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