En el geriátrico San Juan a los abuelos se los bañaba en una silla y con una jarra

Así lo indica el informe médico elaborado por la Secretaría de Salud de la Municipalidad, donde se enumeran otras series de irregularidades que van desde la ya mencionada presencia de chinches y sarna, así como nulos controles médicos y el caso de un paciente con signos de desnutrición.

Trece observaciones, una más grave que la otra, son las carencias que se describen en el informe que la Secretaria de Salud de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia elaboró a través de un médico clínico respecto al geriátrico San Juan, ubicado en el barrio 13 de Diciembre.
La falta de higiene en las habitaciones son las primeras observaciones, y quizás las más leves de una serie de falencias que van desde baños sin elementos mínimos de higiene, hasta paredes con ladrillos a la vista sin terminación y ropa sucia sin cobertura de tapa y tirada en el piso.
La situación es irregular por donde se la mire y el documento al que tuvo acceso El Patagónico denuncia una situación que roza lo inhumano con todo lo que ello implica. Es que en el escrito con fecha del 29 de marzo se afirma que por "falta de duchas en los baños, a los internos se los baña en una silla con jarra".
La imagen es indignante y sería uno de los tantos indicios que integran la denuncia que el municipio finalmente efectuaría hoy a través de la Asesoría Letrada en el Ministerio Público Fiscal.
A esto se suma la falta de supervisión médica, algo esencial para este tipo de centros que no solo deben brindar un descanso a sus pacientes, sino una calidad de vida acorde, que garantice una adecuada nutrición, cuidados médicos e incluso kinesiológicos, fundamentales en los casos en que algunos adultos mayores están postrados en sillas de rueda.
En cambio, según constató el médico del municipio, las historias clínicas carecen de datos que indiquen la evolución de los pacientes y el tratamiento que llevan adelante. Mientras que la carpeta de enfermería carece de firmas y pedidos médicos, y la figura del nutricionista está completamente ausente al igual que el kinesiólogo, describe.

DESNUTRICION Y SARNA

Después que la Municipalidad clausuró el lugar hace casi dos meses y pidió el retiro de los pacientes por parte de sus familiares, la mayoría de los abuelos internados –un total de 47– continúa en el lugar. Por esa razón, la Subsecretaría de Fiscalización volvió a inspeccionar el lugar el martes. La inspección indica que no se detectaron escaras en los pacientes, pero sí signos de picaduras con ácaros y lesiones de rasgados. Y que en un caso se detectó un paciente con signos de desnutrición y sarna.
La investigación por las condiciones de vida en el geriátrico comenzó a principios de febrero luego de que se detectara que un abuelo que fue llevado a controlarse al Hospital Alvear tenía picaduras y sarna.
Ayer este diario volvió a comunicarse con un médico que es el presunto titular del geriátrico que figura a nombre de su madre de 95 años. Sin embargo, éste evitó brindar declaraciones, pidió que se respete su silencio ante lo que considera una situación personal.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico