En Guilford aceptaron la oferta de Provincia

Por mayoría, los trabajadores de Guilford decidieron ayer en asamblea aceptar la oferta de un apoyo provincial de $11.000 mensuales durante un trimestre, que se rubricó en Rawson en horas de la tarde. Si bien el aporte brinda un marco de paz social para el grupo que permaneció tres días en la playa de tanques, mantendrán el reclamo en las plantas custodiando la maquinaria para evitar el vaciamiento. Ahora esperan una mesa nacional.

Alrededor de las 10 de ayer comenzó la asamblea de trabajadores de Guilford, en la planta del parque industrial de la textil. Las deliberaciones previas a optar por aceptar o no la propuesta de aporte provincial fueron largas, movilizadas por la incertidumbre laboral de los cerca de 220 jefes de familia, acompañados muchos por sus mujeres, preocupados no solo por los ingresos, sino por cómo afrontarán las fiestas de fin de año y qué pasará el cuarto mes, cuando caiga la apoyatura provincial que votaban ayer.
Las diferencias entre trabajadores eran visibles, dado que algunos grupos proponían mantener un plan de lucha reclamando la ausencia permanente de los empresarios en la ciudad. Cipriano Ojeda, referente del grupo referenciado con la AOT (Asociación Obrera Textil), planteó que tienen el apoyo de la ciudad y que aceptar el aporte de Provincia no implica un punto final al conflicto, lo cual graficó con que "si nos quedamos sentados en casa, baja la tensión y nadie hace nada más".
El comentario introdujo que el plan de lucha del grupo seguirá basándose en el piquete en las plantas de la textil, custodiando además que no retiren las maquinarias, lo que implicaría el vaciamiento total de una empresa que ya se retiró de hecho de Comodoro Rivadavia.
Además, se recalcó la expectativa puesta en la posibilidad de una mesa nacional que reúna a todos los actores vinculados al conflicto. "Abren la puerta, nos pagan y que se vayan; ese es nuestro objetivo", resumió Ojeda.

APOYO DE PROVINCIA
"No somos empleados provinciales y Provincia no tiene por qué darnos nada, pero son $11.000 y nos están ayudando mientras podemos buscar otras alternativas. Nuestra central no mandó nada todavía de Buenos Aires y podemos comprometerlos para algo para las fiestas porque acá en Comodoro una bolsa de alimentos no nos sirve. Lo que necesitamos es ayuda para pagar el gas, los préstamos, los alquileres y esas cosas. Nuestra Central se va a tener que poner los pantalones y ayudarnos", dijo el referente gremial.
A continuación, y aunque admitió que el soporte legal es brindado por la AOT, recalcó: "son los primeros que tendrían que estar con nosotros".
Con la decisión de seguir buscando alternativas y la premura en rubricar el acuerdo con Provincia para que los fondos se acrediten rápidamente, el grupo decidió mayoritariamente aceptar el apoyo provincial por tres meses, aguardando la convocatoria a una mesa nacional dado que a diferencia de trabajadores del SETIA, los agrupados en la AOT no van en esta instancia por una indemnización tras considerarse despedidos, sino por el reclamo de pago de quincenas atrasadas.

EL CAMINO LEGAL
Jorge Echelini, abogado del gremio, presenció la asamblea además de mantener diálogos individuales con un grupo sumido en la inquietud y la duda cuando ya suman tres las quincenas adeudadas sin ningún tipo de contacto con las autoridades de Guilford.
"La última propuesta de la empresa, la semana pasada, fue el pago de un sueldo y no se hizo. Eso disparó el recrudecimiento del conflicto porque ni aparecen, ni cumplen con lo que ellos mismos se comprometieron", reprochó.
Ante esa situación, el abogado gremial planteó que hoy son dos frentes de trabajo: en primer término, el reclamo salarial que es común a todos los trabajadores, y después las dos variantes que tomaron de modo diferencial SETIA y AOT.
En el primer caso se consideran despedidos y gestionan las intimaciones para reclamar a partir de ello sus indemnizaciones, mientras que en el segundo grupo la mayoría optó por mantenerse como trabajadores activos de la empresa, al menos por el momento.
"Son decisiones muy personales que cada trabajador debe evaluar. El proceso por un juicio indemnizatorio toma un año, año y medio. Nosotros intentaremos un procedimiento más rápido destinado solo al cobro de sueldos, que tramitan ante los juzgados laborales de la ciudad y podríamos tener respuesta en cuatro meses" resumió Echelini para concluir señalando que "la gente confió que esto se podía dar vuelta y volver a trabajar, pero pasa el tiempo y parece que sin soluciones extraordinarias no habrá reapertura de la fábrica, al menos no con este grupo inversor".

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico