“En la comisaría de Km 8 me hacían escuchar cómo le pegaban a mi hijo"

Roxana Techera relató que el sábado alcanzó a ver a su hijo Jonathan Troncutto en la comisaría de Kilómetro 8, donde "lo tenían esposado. Era una cosa inflada y le corría la sangre por la cabeza". El joven está señalado como sospechoso de haber golpeado a una cabo de la policía, aunque dos testigos indican que la uniformada en un forcejeo se golpeó contra un árbol. Ayer tras el partido de fútbol que jugó Petroquímica, la policía reprimió a simpatizantes entre los que estaría otro de los involucrados en el incidente del sábado.

No es la primera vez que un incidente en las calles del barrio Don Bosco termina con denuncias contra la policía por presuntos apremios. El episodio del sábado, en el que la policía detuvo a Jonathan Troncutto -sospechado de golpear a una suboficial de policía-, se habría trasladado ayer a la cancha de Petroquímica, donde hubo disparos de bala de goma contra un grupo de simpatizantes.
Según pudo constatar un equipo periodístico de El Patagónico, la policía habría esperado a que concluyera el encuentro de fútbol que disputó el local contra Ameghino para utilizar sus armas antitumulto contra algunos de los implicados en el incidente del día anterior. Un efectivo confirmó que al menos uno de los individuos involucrados estaba en la cancha.
La salida era calma tanto de hinchas a pie como de vehículos y en un momento dado se observó que efectivos del Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP) comenzaron a disparar.
A los fuertes disparos de posta de goma que retumbaban en los alrededores de la cancha se sumaron las corridas por la avenida Alejandro Maíz, persecuciones, niños llorando y un desconcierto generalizado. Al retirarse los móviles policiales se calmaron los ánimos que desde el sábado fueron alterados en la populosa barriada.
Vecinos habían anticipado a este diario su temor a que “iba a ver quilombo” en la cancha. En interior del predio había una tensión inusual. Como si fuera un presagio, la policía actuó sin motivos evidentes porque no se observaron provocaciones ni piedrazos contra los uniformados. Fuentes oficiales señalaron luego que no se registraron detenciones.
Mientras se escuchaban las explosiones de las balas antitumulto de la policía, la madre de Troncutto denunciaba ante este diario que su hijo el sábado estaba junto a otros amigos sobre la avenida Maíz y Base Decepción. "Hacía 20 minutos que había llegado de trabajar y se iba a ir a la esquina un rato para después venir comer”, afirmó Roxana Techera.
A través de un llamado telefónico de su hija se enteró que “la policía lo estaba golpeando a mi hijo. Cuando salgo yo ya se lo habían llevado". La mujer se dirigió a la comisaría del barrio y “cuando llego a la comisaría me hacían escuchar cómo le pegaban mi hijo y lo único que decía mi hijo era que no le dejaban de pegar".

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Techera describió que los efectivos de guardia la "basurearon" y se reían. Le echaban la culpa a su hijo "que le había pegado a una oficial de policía. Yo les dije que mi hijo no es de levantarle la mano, menos a una mujer porque lo crié yo sola". Para esto, los uniformados "por whatsapp le habían mandado la foto de la policía que había sido golpeada".
Antes de que el joven fuera trasladado a un calabozo de la Seccional Segunda, "viene la camioneta (policial), lo alcanzo a ver a mi hijo, lo tenían esposado y era una cosa inflada y le corría la sangre por la cabeza”, señaló la mujer entre lágrimas.
Emanuel, un amigo del detenido, precisó: “le estaban pegando mucho a mi amigo, lo quise rescatar y la policía se dio la cabeza contra el poste. Vinieron muchos policías y me fui. Dicen que nosotros andábamos con un arma y no teníamos ni una lapicera".
Mientras, Carlos, un vecino que presenció el incidente en la esquina de Maíz y Base Decepción, agregó: "cuando salgo afuera al hijo de ella. 'Joni', lo tenía en el piso la policía que le estaba pegando y cuando él (por Emanuel) logra zafar, la policía se da la cabeza contra el árbol, nadie le pegó a la policía. Eso fue lo que vi yo. Eramos un montón de vecinos que estábamos afuera".
Techera, quien hoy concurrirá a la audiencia de control de detención en la Oficina Judicial, analizó: “yo lo que no entiendo es que no hay manera para que me lo desfiguren así. Hay un montón de vecinos que están diciendo que la policía se golpeó la cabeza contra el árbol”, subrayó.

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