En los sexshop bajaron las ventas un 30%

En Comodoro Rivadavia la diversión para adultos también le dio lugar a los sexshop, comercios donde se venden todo tipo de juguetes sexuales, además de lencería erótica.
En la actualidad funcionan tres establecimientos de este tipo, todos en la zona de Rivadavia entre Francia y Belgrano: Sensual Sur, Golden Shop y Erotic Shop, el último en abrir sus puertas.
Mariel, su propietaria, contó a El Patagónico que inauguró el local en julio de 2007. En ese momento ya funcionaban Golden Shop y Sensual Sur, el primero en abrir, a comienzos de siglo.
Según explicó la comerciante, Comodoro es una buena plaza para el rubro. "Es una ciudad donde se consume, pero desde otro punto. Nosotros acá intentamos darle otra onda; no ser un sexshop que se asocie a lo vulgar, a lo morboso; por eso tenemos muy expuesto lo que es la lencería con líneas exclusivas".
Dijo que "viene gente de todas las edades, un público chico de adolescentes; un público sano que viene a preguntar cómo cuidarse. También tenemos enfermeras que dan talleres en las escuelas y gente de 70 y 80 años, parejas de más de 50 años de casados. Está muy bueno", señaló.
Según Mariel, un conjunto erótico puede costar entre $350 y $2.000 en la línea fina", añadiendo que "se venden como pan caliente". Muchos eligen juguetes como consoladores de diferentes tamaños y tipos, hasta esposas para jugar al poli-ladrón y lencería comestible.
"Todo entra por la vista. Yo te puedo vender algo que es buenísimo, pero la vista activa el cerebro y cada uno conoce sus gustos", afirma la comerciante que acepta que el rubro no escapa a la crisis que atraviesa el país.
"La economía influye en el estado de ánimo, la relación familiar y en la pareja. Entonces se traslada y no son productos de primera necesidad. A comparación con el último mes, bajó un 30% y se siente porque no solo las ventas bajaron sino que también subieron los costos", sentenció.
Valentino Cassini, propietario de Sensual Sur, quien adquirió el local en 2008, ratifica el panorama de crisis. "El negocio es una cosa regular. Pero bajó mucho, un 50% fácil, y los pedidos vienen con aumentos de acuerdo a lo que te aumenta el distribuidor. Y no son cosas indispensables".

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