En Lufkin esperaban novedades tras las reuniones en Buenos Aires

Dirigentes de la Unión Obrera Metalúrgica ayer mantuvieron por lo menos tres reuniones en Buenos Aires para sostener en Comodoro Rivadavia la continuidad laboral en Lufkin, empresa perteneciente a General Electric que se vio afectada por la baja de la actividad petrolera y la apertura de importaciones. Desde la Delegación de Trabajo que intervino de oficio, confirmaron que la firma todavía no envió telegramas de despidos ni de suspensiones.

Luego de un 2016 conflictivo, con incorrectas liquidaciones en los haberes, el envío de telegramas de despido y la incertidumbre de no saber cómo será la actividad laboral a futuro, los trabajadores de Lufkin -empresa de General Electric que se dedica a la fabricación de equipos de bombeo- otra vez esperan expectantes la solución a un nuevo conflicto.
Esta vez el panorama es más complejo, ya que desde el Unión Obrera Metalúrgica (UOM) anunciaron el posible cierre de la histórica planta que hace 38 años funciona en Comodoro Rivadavia. Este anuncio fue ratificado por el intendente Carlos Linares, quien incluso el lunes participó de las reuniones que se realizaron en Buenos Aires.
Los encuentros entre el gremio y las operadoras Pan American Energy e YPF continuaron ayer por la mañana con tres reuniones donde se buscó alcanzar alternativas para sostener las fuentes laborales. Las gestiones cuentan con el acompañamiento del Gobierno provincial y el temor es que se esté en la puerta de un conflicto que termine como la empresa Guilford: trabajadores despedidos y una histórica planta que baja la persiana.

INCERTIDUMBRE
Por lo pronto, según confirmó El Patagónico, Lufkin no envió suspensiones ni telegramas de despido. Así lo confirmó el delegado de la Secretaría de Trabajo, Rodrigo Paz, quien intervino de oficio ante el posible conflicto.
Paz sostuvo que se realizó una constatación en la base que la empresa tiene en el Parque Industrial para que la compañía informe si hubo despidos o suspensiones. Y desde la gerencia de Recursos Humanos confirmaron a los inspectores del área que no se envió ningún telegrama. No obstante, el abogado aseguró: "desde Trabajo estamos alertas a esta situación que obviamente nos preocupa porque es delicado la que está atravesando el sector”.
Cabe recordar que tras el conflicto del año pasado por los 80 telegramas de despidos enviados, se había acordado con YPF la adquisición de 160 equipos de bombeo y la reparación de otros 150. Sin embargo, esto no se cumplió y este año en el Parque Industrial solo se fabricaron 40 equipos, una clara señal de la baja laboral como consecuencia de la crisis petrolera y la apertura de importaciones que permite comprar equipos en el extranjero y a menor costo de producción.

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