En Sarmiento analizan el curioso caso de hidatidosis en una gata

El parásito suele hospedarse en ovinos, caprinos, bovinos, porcinos, equinos, guanacos, liebres, canes, zorros grises y colorados, por lo que resulta toda una rareza la aparición de este caso que es estudiado por el Centro de Investigación en Zoonosis del Ministerio de Salud de Chubut.

La hidatidosis -o equinococosis quística- constituye un serio problema socioeconómico que afecta la salud de los habitantes y deteriora la producción ganadera. Por esta razón, en Sarmiento el reciente descubrimiento de un gato que padecía este parásito causó preocupación en el Centro de Investigación en Zoonosis del Ministerio de Salud de Chubut, que ya investiga el caso.
Según pudo confirmar El Patagónico, todo comenzó a fines de enero cuando el animal -una gata adulta doméstica de unos siete años que vivía prácticamente en el patio de una casa- fue llevado por su dueña a una clínica veterinaria porque estaba "panzona y quejosa".
Paula Ferreyra, la veterinaria que la atendió, notó que el abdomen "estaba blando, fluctuante", por lo que de inmediato empezó a realizar diversos estudios, descartando otras patologías.
Posteriormente realizó una ecografía que evidenció múltiples vesículas compatibles con quistes abdominales, por lo que se decidió realizar una cirugía exploratoria, donde se observaron gran número de vesículas en su cavidad abdominal.
"'¿En un gato? Imposible', se nos ocurrió pensar. Yo pensé que podría ser un tumor; por eso se decidió hacer una cirugía, pensando que me iba a encontrar algo de ese tipo en el animal pero fue una sorpresa", explicó la veterinaria.
"La cirugía la hice con un médico clínico y él ya ha visto casos en humanos y me dijo que parecía, pero yo le dije que era muy raro. No había posibilidad de sobrevida del animal, así que llamamos a los dueños y le hicimos la eutanasia sin dolor, con consentimiento de ellos", agregó.
Finalmente el caso fue derivado al Centro de Zoonosis integrado por los técnicos Carlos Terán, Hugo Ybañez, Lucas Sandoval y Raúl Sandoval; la bioquímica María Laura Gertiser; el veterinario Alejandro Correa y el biólogo molecular Gabriel Avila.

SE ESTUDIA EL CASO
Lo curioso del caso científico es que la zoonosis parasitaria, considerada la más importante en la Patagonia sur, afecta a numerosas especies de herbívoros y omnívoros que pueden funcionar como Hospederos Intermediarios (HI), pero no precisamente al gato.
Según explicó el veterinario Oscar Jensen, entre los animales domésticos herbívoros del sector ganadero que pueden ser hospederos en la región, se encuentra los ovinos, caprinos, bovinos, porcinos y equinos. Y entre los animales silvestres, el guanaco y la liebre. Entre los caninos, el perro doméstico es Hospedero Definitivo (HD), así como los zorros grises y colorados que podrían estar involucrados en el ciclo silvestre.
"El gato doméstico no juega ningún papel como hospedero definitivo. Pocos casos de equinococosis quística en los gatos domésticos han sido reportados y estos fueron en Alemania, Nueva Zelanda, Turquía, Rusia y Uruguay", explicó el profesional.
"En Argentina está reportado un caso en provincia de Buenos Aires y se tienen referencia de dos casos compatibles en Chubut. Todos los casos reportados tienen una descripción similar. Es posible que el número de casos de felinos con hidatidosis esté sub registrado. Teniendo en cuenta el número de gatos que viven en zonas endémicas y los casos registrados, se supone que los gatos no son susceptibles a esta infección", analizó.
El estudio es complejo e incluyó el análisis de la materia fecal de 10 perros que viven en el patio. A la vez, se tomaron muestras de sangre de todos los habitantes de la vivienda: nueve personas de entre 31 y 75 años. Sus sueros fueron analizados por Chagas, Brucelosis e Hidatidosis, todos con resultados negativos, quedando pendiente estudios serológicos y por imágenes.
La preocupación en la comunidad pasa por el riesgo que la aparición de este caso implica y por esta razón recomiendan desparasitar tanto a gatos y perros regularmente y no alimentarlos con visceras crudas, para de esta forma evitar el contagio de enfermedades parasitarias.

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