En tres años el municipio deberá pagar $2,5 millones para que Salud tenga sede

Con el último boletín oficial municipal se conocieron dos de los contratos de alquiler que la comuna debió rubricar para garantizar el funcionamiento de dependencias importantes como la Secretaría de Salud y Defensa del Consumidor. La necesidad de descentralizar y garantizar infraestructura para la atención pública implica un costo cada vez más alto para su erario. Como paradoja, el municipio tiene edificios propios usufructuados por dependencias estatales de orden provincial y nacional que ni siquiera abonan el correspondiente alquiler.

El último boletín oficial municipal, publicado el 23 de marzo, da a conocer dos de los varios contratos de alquiler que la Municipalidad rubrica para sostener la infraestructura necesaria. El convenio por el edificio donde funciona la Secretaría de Salud es uno de los publicados en este caso.
La cartera ocupa parte de una moderna construcción ubicada cerca de la esquina de Sarmiento y Belgrano, por el que deberá abonar un total de $2.402.400 durante los próximos 36 meses, de acuerdo a los términos contractuales convenidos con el Auto Moto Club de Comodoro Rivadavia, titular del inmueble. El precio convenido en este caso se fijó en $55.000 mensuales para los primeros 12 meses, $66.000 para el segundo año de locación, y $79.200 para el último, lo que redunda en la cifra señalada.
El segundo contrato que se da a publicidad es el arriendo del inmueble donde funciona la Oficina de Defensa del Consumidor, sobre Sarmiento al 900, y que demandará para la comuna un desembolso de $576.000 en los 36 meses por los que se extiende la locación convenida con Esteban Di Marco, propietario del lugar. En este caso, deberán pagarse $15.000 durante el primer tercio del contrato, $16.000 durante el segundo, y $17.000 el último año.
Más allá de la diferencia en la cotización, aplicable por lógica a la superficie cubierta y antigüedad constructiva entre otros detalles, del caso resulta llamativo que la Municipalidad no aplique un criterio único para la contratación de los inmuebles, en lo que refiere a la indexación interanual que se admite o pacta en cada caso.
Y es que mientras en el primer contrato mencionado el aumento admitido es del 20% interanual, en el segundo caso es menor al 7%, aunque ambos son significativamente más bajos que los incrementos que afrontan los inquilinos comunes que renuevan los contratos por sus viviendas. Aun así representan condiciones diferentes para un mismo arrendatario.

SIN PODER DE
EXPANSION PROPIA
La Municipalidad debe recurrir cada vez con más frecuencia al arrendamiento de inmuebles para garantizar su funcionamiento, con un edificio central que es notoriamente reducido para atender las demandas de la ciudad más populosa de la Patagonia y donde los gremios municipales incluso reclaman por condiciones de hacinamiento en su lista de demandas laborales.
La situación además persiste a pesar de recientes inauguraciones de nuevas infraestructuras, que rápidamente se ven "copadas" por dependencias cuyo funcionamiento no estaba previsto originalmente, como el caso del Centro de Información Pública.
De hecho, las diversas dependencias de la Secretaría de Cultura –alojadas en parte en el edificio mencionado– siquiera se ven cubiertas con la disponibilidad del Centro Cultural, y se da el hecho de que el despacho principal del área funcione nuevamente en la antigua Estación de Ferrocarril, donde estaba habilitada antes de contar con los dos edificios mencionados, por lo que debieron clausurarse al menos tres salas de exhibición de museos en el lugar.
La nómina de alquileres municipales está muy lejos de agotarse con los dos casos mencionados, dado que incluye también las dependencias de Desarrollo Humano y Familia, en calle Ameghino; las de la Subsecretaría de Ambiente, ubicadas en Mitre; las Secretaría de Tierras, la oficina de Derechos y Garantías, la dirección de género, la Oficina de Empleo, Obras Públicas y el Laboratorio de Aguas, aunque este se encuentra próxima a inaugurar sede propia en el barrio Stella Maris.

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