En un accidente, murió el ecologista Douglas Tompkins

El accidente sucedió mientras buscaban concretar la travesía por el lago General Carrera, en la región de Aysén, donde el hombre transcurría todos sus veranos. Fue trasladado al hospital regional de Coyhaique, donde arribó con una fuerte hipotermia de 19ºC.

A los 72 años, al caerse de un kajak junto a otras cinco personas, falleció el empresario ecologista estadounidense Douglas Tompinks. Ocurrió en el sur de Chile, uno de sus lugares en el mundo, y rodeado de plena naturaleza, como él siempre buscó.
La causa fue "hipotermia accidental severa". La provocó un accidente en el kajak el martes al mediodía, mientras buscaban concretar la travesía por el lago General Carrera, en la región de Aysén, donde el hombre transcurría todos sus veranos. Fue trasladado al hospital regional de Coyhaique, donde arribó con una fuerte hipotermia de 19ºC. El ecologista murió antes de alcanzar los 35º C.
El accidente ocurrió pasado el mediodía, cuando los fuertes vientos que azotaban el lago provocaron el vuelco de dos kayaks en los que iban a bordo seis extranjeros, uno de ellos, Tompkins, quien fue rescatado por una barcaza de la Marina chilena y luego fue trasladado a Coyhaique de emergencia en un helicóptero privado.
Junto con él se encontraban otros cuatro estadounidenses y un mexicano.
Tompkins, navegaba en el sector norte del lago ubicado en la región de Aysén, 1.600 kilómetros al sur de Santiago, cerca de la frontera con Argentina.
El empresario fue rescatado por un helicóptero particular, al igual que otras dos kayakistas, mientras que personal de la Armada auxilió a los otros tres siniestrados, precisó el diario "El Mercurio".
Al ingresar al hospital, los médicos intentaron elevar su temperatura corporal ya que había llegado con 19 grados, cuando lo normal es 35. El médico que atendió a Tompkins, Carlos Salazar, había declarado que el estado del paciente era muy delicado y que "la posibilidad de sobrevida es baja".
Detrás quedó una vida que mezcló empresas, ecología y filantropía, muy emparentada con estas tierras del sur de América. Nacido en New York y escéptico de las herencias, Tompkins ganó más de un billón de dólares con los equipos de cámping y escalada The North Face (creada en 1964), con la firma de ropa femenina Esprit y con Patagonia Inc. Tras dos décadas de alternar altos ingresos y viajes de aventuras por el mundo, escalando Los Andes y el Himalaya o navegando ríos desafiantes, decidió empezar a adquirir hectáreas para mantener su conservación natural. Así regresó a la Patagonia, tanto del lado chileno como argentino, zona que conoció por primera vez en los '60 cuando quiso esquiar y escalar el Monte Fitz Roy, documentada en la película Mountain of Storms. Compró miles de hectáreas, a través de Fundaciones con su esposa. Luego buscó convertirlas en parques protegidos.
El proceso no estuvo exento de polémicas. Según relata La Tercera de Chile, en el país trasandino accedió a abrir a los visitantes algunos de esos terrenos, como el parque Pumalín, de 300 mil hectáreas "mientras son administrados por una Fundación que creó expresamente para ello". Pero el año pasado, tras entregarle al gobierno de Chile unas 38 mil hectáreas de la Hacienda Yendegaia, se conoció que una de sus Fundaciones autorizó a una persona llamada Miguel Serka para que cazara ejemplares de las últimas manadas de caballos salvajes que quedan en el mundo y que corrían libremente por aquel sector desde hace décadas.

ECOLOGIA POLEMICA
El otro sitio paradigmático para él fue el de los Esteros de Iberá, desde que lo conoció en 1997 con su fascinante biodiversidad. En esa zona de Corrientes encaró un proyecto para adquirir 150 mil hectáreas destinadas a conservación y recuperación de especies, de forma privada. Algunos lo acusaron de encarar una "maniobra monopolizadora". La mitad son humedales. En 2006, las autoridades nacionales de la Secretaría de Tierra y Vivienda lo acusaron de ser "dueño de la mayor reserva de agua de los argentinos, del acuífero guaraní". Hubo entrecruces. Dijo que planeaba donarlas al Estado argentino y que queden convertidas en el mayor Parque Nacional del país, abierto al turismo.
"Conocer las costumbres y tradiciones locales de cada lugar ha sido uno de los mayores placeres de vivir tiempo completo en el Cono Sur", expresó tiempo atrás a Tiempo Argentino. Algo que llegó a concretar en nuestro país fue la cesión del Parque Nacional Monte León, en la cuenca del Río Santa Cruz.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico