En verano, otra belleza queda al descubierto en La Hoya

La zona andina de Chubut durante esta época mantiene su magia y ofrece a los visitantes la posibilidad de redescubrir rincones naturales mediante un paseo por la telesilla en el centro de esquí o practicando trekking en algunos de los tantos senderos que hay.

A 13 kilómetros de Esquel, el Centro de Actividades de Montaña- La Hoya no se detiene en verano. Luego de ser uno de los centros de esquí de temporada más extensa del país en invierno, en la época cálida se convierte en una opción ideal para recorrer y disfrutar de la naturaleza.
Esquel no solo depende de la nieve para ser mágico. Cuando aquel manto blanco abandona las laderas, las pistas de esquí se convierten en caminos y se forman senderos ideales para el trekking.
Existen diversas propuestas en verano, algunas de las actividades para realizar en el cerro son: el paseo en la Telesilla del Bosque. Se trata de una experiencia inolvidable por la baja altura a la que se desliza y la cercanía con los bosques de lenga que se encuentran por debajo de ella. El horario es de 10 a 17 horas, y el último ascenso es a las 16:30. El valor del pase es de $100 y durante el descenso, es posible apreciar el paisaje del Cañadón de Los Bandidos junto a magníficas montañas que envuelven al Valle 16 de Octubre en el cual se emplazan Esquel y Trevelin, principales ciudades del cordón cordillerano de la provincia del Chubut. El paseo en telesilla comienza en la base del cerro, a 1430 metros de altura, y culmina en la confitería La Piedra.
También dentro de las opciones gratuitas, se podrá disfrutar de caminatas en los senderos, preparados para realizar actividades de trekking de forma libre. Allí, el entorno natural permite además de conocer la flora y fauna nativa del lugar, sorprenderse así con la presencia de guanacos en su propio hábitat natural y la grandeza del vuelo del majestuoso cóndor andino, el ave voladora más grande del mundo.
Una de ellas es el sendero "Los Corrales", que es de baja dificultad, y parte desde la Base del Cerro. Luego de 500 metros, unos 15 minutos de recorrido, se llega hasta la altura 1.520 metros sobre el nivel del mar. Este itinerario conduce hasta los antiguos corrales de ganado del Ejército argentino y ofrece una espectacular vista panorámica de un sector de la ciudad de Esquel.
Por su parte, el sendero "Don Celso", de media dificultad, inicia su recorrido desde la misma base del Cerro, con un recorrido de 1.150 metros y una duración de 45 minutos, y se desarrolla por el bosque encantado de Lengas, bordeando el nacimiento del Arroyo Esquel.
Una vez terminado el recorrido, se llega a la confitería La Piedra, ubicada a 1.650 metros sobre el nivel del mar y que permite acceder por diferentes circuitos a excelentes vistas panorámicas de la montaña. Allí se puede disfrutar de la fauna autóctona como roedores de montaña, guanacos, zorros colorados y cóndores, y algunas flores de altura como "oreja de ratón", "botón de oro", "calandrina" y "coliflor de montaña".
Desde la Confitería La Piedra se realiza, a su vez el trekking a la Laguna Escondida. Esta caminata, de dificultad media lleva unos 60 minutos de duración y también se puede comenzar desde la misma Base del Cerro. Se trata de un recorrido, que conduce hasta una pequeña laguna de deshielo que se comienza a formar desde principios de noviembre y se mantiene hasta fines de febrero.
Estas propuestas, están de bajo costo y hasta gratuitas se ponen al alcance de todos para el disfrute y el compartir en familia, con amigos o en pareja. Para quien haya estado en invierno el paisaje puede resultarle irreconocible, por lo cual vale la pena regresar y redescubrir la belleza de la zona en sus diferentes estaciones.

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