​Enfermedad Inflamatoria Intestinal, un enigma para la medicina

Las enfermedades inflamatorias del intestino (EII) son trastornos crónicos que afectan principalmente al intestino, ocasionando a menudo dolor abdominal recurrente y diarrea crónica.

Los dos tipos de enfermedades inflamatorias del intestino son la Enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, que tienen muchas similitudes, lo que a veces dificulta distinguir una de otra.
Existe una tercera EII, denominada colitis indeterminada, que comparte características de ambas enfermedades y solo la evolución determinará su diagnóstico final.
La fisiopatogenia de las EII constituye un enigma para gastroenterólogos e inmunólogos desde su descripción hace ya casi un siglo. Tanto la colitis ulcerosa como la Enfermedad de Crohn aparecen en personas inmuno-competentes, y los síntomas y signos de ambas enfermedades se desencadenan por un mecanismo dependiente de la inflamación intestinal.
Estas enfermedades aparecen principalmente entre los 15 y los 35 años y, en el 80% de los casos, se presenta con brotes de exacerbaciones y remisiones. Entre el 10 y el 15% cursa de manera crónica y continua; y solo en un 5 a 10% de los casos se presenta con un primer brote fulminante, que pone en peligro la vida del paciente y requiere intervención quirúrgica urgente.
En estos casos, el pronóstico depende de la gravedad del primer brote, la extensión de la enfermedad, y la aparición de complicaciones.
Causas y factores
Para las EII ser hombre o mujer resulta indiferente. Y también afectan a niños, en quienes se presentan en sus formas más severas.
Si bien la causa exacta de la enfermedad no se conoce, son varios los factores que incrementan la susceptibilidad para padecerla. Entre ellos se pueden mencionar:
· Ser de raza blanca
· Vivir en países desarrollados
· Ciertos factores genéticos (se ha sugerido que familiares en primer grado de personas afectadas por la enfermedad tienen un riesgo de 4 a 20 veces mayor de presentarla que la población general)
Por otra parte, el haberse operado de apendicitis protege de la Enfermedad de Crohn.

Desde mediados del siglo XX se observa un aumento de la incidencia de las enfermedades crónicas no transmisibles, que tienen alta morbilidad y baja mortalidad.
Por otra parte, enfermedades consideradas mortales, como el cáncer o el SIDA, se transformaron en crónicas, al tiempo que las enfermedades inflamatorias intestinales (EII) y la Enfermedad Celíaca (EC) son un ejemplo paradigmático de enfermedades en crecimiento.
Estas últimas patologías tienen bases inmunogenéticas con fisiopatologías sumamente complejas. A diferencia de las EII, cuyo disparador o disparadores son desconocidos, la EC tiene al gluten como un iniciador claro: Sin gluten no hay EC.

Por: Dr. Luis A. R. Boerr – MN 34148. Médico del Servicio de Gastroenterología del Hospital Alemán, expresidente de la Sociedad Argentina de Gastroenterología

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