Entre la zona de sacrificios o la tierra prometida

El libro "Entender Vaca Muerta", de Luis Felipe Sapag, indaga aspectos técnicos y la relación con las comunidades de la explotación de recursos hidrocarburíferos no convencionales.

Luis Felipe Sapag escribió "Entender Vaca Muerta" con el objetivo, explica el autor, de desmitificar los lugares comunes en torno a los recursos hidrocarburíferos no convencionales desde un aspecto técnico, despejando las posturas ideológicas o las operaciones dentro de la misma industria.
Sapag es doctor en Ciencias Sociales, magíster en Ciencia y Sociedad e ingeniero industrial. Tiene una marcada trayectoria docente en áreas como economía, ciencia y tecnología, al mismo tiempo que incursionó en la vida política, como gran parte de su familia, ocupando cargos como vicepresidente del Movimiento Popular Neuquino y diputado en la Legislatura provincial.
"Este texto está elaborado desde Neuquén, el lugar donde nuevos recursos energéticos se están explorando y explotando crecientemente. Peor su contenido apunta a ir más allá de lo local, hacia el interés generalizado por Vaca Muerta, el shale y la fractura hidráulica o fracking, así como a las esperanzas económicas y los peligros ambientales que conllevan", indica el autor.
"Altos funcionarios nacionales, muy entusiasmados, afirmaron oportunamente que 'los recursos no convencionales convertirán a nuestro país en una nueva Arabia Saudita'. Eso no es cierto. Los países árabes poseen enormes reservas de yacimientos tradicionales, cuya explotación se logra con bajos costos de extracción, mientras que en Vaca Muerta cada pozo cuesta hasta diez veces más que en aquellos lugares y los plazos de retorno de los capitales son mucho más largos", describe.
"Los no convencionales son una excelente oportunidad para países como Argentina, cuyos reservorios convencionales son escasos o están en declinación. Con esfuerzo, probablemente lograremos autoabastecersenos de hidrocarburos dentro de varios años, pero nunca llegaremos a tener la productividad de las explotaciones de Medio Oriente", aclara más adelante.
El libro de Sapag resulta didáctico para comprender textos científicos del ámbito de la ingeniería y la geología sobre la Cuenca Neuquina. Aunque no es experto en esas disciplinas, sí las ha abordado en sus actividades académicas y parlamentarias durante su vida política.
En 2013, la Energy Information Agency de Estados Unidos difundió un informe que impactó especialmente en Neuquén.
Argentina tenía la segunda acumulación técnicamente recuperable de shale gas en el mundo. Aquellas noticias decían que había gas para 500 años en el país.
"Hay que resaltar la cualidad de 'técnicamente recuperables', lo que significa que son volúmenes que están al alcance de los métodos no convencionales, pero que requerirán ingentes tareas de exploración y sustanciales mejoras tecnológicas para ser rentables", apunta el libro.
"No se trata sólo de una cuestión de tamaño; también la Cuenca Neuquina tiene ventajas geológicas respecto de otros plays conocidos en todo el mundo, incluyendo los reservorios más desarrollados de Estados Unidos. Se han clasificado distintas cuencas comparando cualidades de índole geológica y de aspectos contextuales", manifiesta.
Vaca Muerta tiene una extensión de 30.000 metros cuadrados. Para compararla, la más grande es la norteamericana Marcellus con 250.000 metros cuadrados, Eagle Ford tiene 5.000 y Barnett 13.000. Según estima Sapag, habría un bajo riesgo geológico en las formaciones a comparación.
"Se advierte que la vaca parece un mamut al lado de los shales norteamericanos, ya que sus facies útiles tienen hasta 350 metros, cuando Barnett, Eagle Ford y Marcellus posees 120 metros o menos. Cabe destacar que semejante ancho ha llevado a YPF a realizar en Loma Campana operaciones de fractura de manera vertical, durante 2013 y 2014, consiguiendo de esa forma menos costos por pozos en comparación con las estimulaciones horizontales", explica.

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