Entró a robar a una vecinal y aunque intentó esconderse, lo encontraron

Matías Pisco ingresó ayer de madrugada a la vecinal de Castelli. Según la denuncia comenzó a romper vidrios y aberturas en busca de algo de valor. Vecinos que escucharon ruidos avisaron al dirigente barrial Félix Zárate. Ante la posibilidad de que el ladrón se encontrara todavía en el interior, el vecinalista ingresó acompañado de personal policial de la Comisaría Mosconi. El individuo se escondió debajo de los muebles de una alacena, pero hizo ruido y lo encontraron.

Un hombre de 23 años identificado por la policía como Matías Alejandro Pisco ingresó ayer de madrugada a la Asociación Vecinal de Castelli, pero fue descubierto por la policía cuando intentaba esconderse entre los muebles.
Pisco, quien reside en Diadema y que ya ha sido detenido en otras ocasiones, fue sorprendido a las 3:40 en el interior de la sede barrial.
Vecinos escucharon ruidos y llamaron a Félix Zarate, el representante vecinal, quien según le contó a El Patagónico salió semivestido hacia el lugar.
Inmediatamente observó que la ventana trasera estaba dañada. Y como la llave de la sede estaba en poder de la empresa que realiza reparaciones en el edificio, llamó para pedirla. Rápidamente llevaron la llave y de esa manera Zárate junto a personal policial de Mosconi ingresaron al lugar.
Las pisadas con barro orientaron a la policía hacia el lugar donde podía estar escondido el sospechoso. Revisaron todas las dependencias y cuando creyeron que no iban a tener suerte, Pisco, que se escondía entre los muebles, hizo ruido y fue descubierto.
Los policías lo redujeron en el piso y lo trasladaron detenido a la Comisaría Mosconi.
Zárate contó que cuando terminó el operativo policial, un vecino lo llamó diciendo que vio a alguien correr por los techos. Cree que había otro sospechoso y había alcanzado a esconderse en el exterior.
El dirigente barrial comentó que esperó a la policía porque tenía miedo de introducirse al edificio y le dieran un "palazo por la cabeza". En el interior se constataron daños en vidrios, en el frezeer. Incluso la puerta interna del quincho estaba "palanqueada".
El vecinalista destacó la rapidez de la policía en llegar, pero también cuestionó la prisa con la que después la justicia libera a los sospechosos. "Te rompen todo, y después mucha burocracia, ¿para qué si al mediodía los sueltan? La policía viene, viene la Científica, nos toman los datos, fui a la mañana a hacer la denuncia, al mediodía caratulan la causa y lo sueltan", resumió el vecinalista sobre la amarga situación que padeció ayer.

CAJONES DE CERVEZA SI, HERRAMIENTAS NO

Zárate contó que es la décima vez que ingresan a robar a la vecinal. Y cree que esta vez alguien dio el dato, porque la ventana que rompieron para ingresar era la única que no tenía rejas.
En el interior los delincuentes no iban a encontrar mucho, porque desde hace tiempo se sacan todos los elementos de valor para evitar que se los roben.
Zárate contó que lo único que podían llevarse eran cajones de cerveza. "La empresa tiene caños, garrafa, picos y palas, pero esas herramientas no las tocan, porque no laburaron en la puta vida, te da bronca", afirmó.

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