"Es difícil retener a la mano de obra calificada"

La imprenta Laser Jet dio sus primeros pasos en el rubro gracias al entusiasmo de sus propietarios que trabajaron día y noche para lograr que la empresa se convirtiera en una referencia de la región.
"Empezamos en la calle sarmiento frente de OSDE y nos íbamos rotando durante las 24 horas. Fueron épocas lindas, pero de mucho esfuerzo. Había días que nos quedábamos hasta las 4 y yo me sentaba en el borde de la ventana enumerando los trabajos. Había veces que venía gente y me ponía plata en el pantalón para que le hiciéramos la factura, porque si no tenían la factura la AFIP le clausuraba el negocio. Fue un sacrificio muy grande el que hicimos", sostuvieron los propietarios de la firma, Pedro Ingratta y Juan José Bottino.
Este esfuerzo los llevó a contratar personal que les permitiera desarrollar los trabajos como lo venían realizando ellos mismos. Con el paso de los años esa tarea se fue dificultando cada más por los salarios que entrega la industria petrolera. "Hoy cuesta preparar la gente. No hay mano de obra calificada por eso normalmente los empleados gráficos tienen mucha antigüedad. Son gente de 20 o 30 años de experiencia", destacaron.
"Nosotros tenemos pibes que salieron de un reformatorio y cuando le pedimos el certificado de buena conducta y vino el secretario del juez y nos explicó la situación de cada uno de ellos decidimos tomarlos. Después nos llamaron para darnos las gracias por insertar a los chicos en la sociedad. Esas son las cosas lindas de este oficio", resaltaron.
Sin embargo, subrayan: "las nuevas generaciones no quieren aprender. Hay gente que solo imprime y no se quiere dedicar a otra cosa. Nosotros teníamos tipos que hacían de todo. Cuando la cosa estaba bien para arriba, un buen técnico de acá, lo primero que hacía era buscar un trabajo en el petróleo para ganar el doble. El tema del petrolero que paga sueldos abismales cuesta mantener gente. Vos armas un pibe y si no le gusta realmente, se termina yendo".
"Los sueldos de una imprenta son 20 mil pesos y en el petróleo es el doble. Y el que es bueno con los fierros acá es bueno en cualquier lado", manifestaron.
Mientras, el propietario de Sixto Sell, José Luis Ruiz, destacó que en su empresa trabajan personas con más de 20 años de antigüedad y que lo difícil pasa por observar el cambio generacional. "La vieja escuela de diseñadores gráficos se está jubilando y le está dando lugar al modernismo. No es una mala situación sino que cuesta llevar ese cambio por muchas razones, pero es necesario tener paciencia", admitió.

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