Escuchas descartan la participación de otro sospechoso en el triple homicidio

Una de las integrantes de la Brigada de Investigaciones declaró que las escuchas telefónicas a un integrante de la familia política de las víctimas no había arrojado ningún dato de relevancia. También se informó que en los pedales de la camioneta de Marisa Santos se aplicó un reactivo químico que permite revelar manchas de sangre que fueron lavadas, limpiadas o son imperceptibles a simple vista.

Nueve testigos declararon en el sexto día de juicio oral y público, contra Claudio Lamonega (50), único imputado por el homicidio de su pareja Marisa Santos (48) y de los hijos de la mujer, Lucas Ramis (15) y Victoria Ramis (17). El triple crimen ocurrió en el domicilio de las víctimas en la localidad de Sarmiento, el 23 de noviembre de 2014 entre las 3:25 y las 9:50, cuando la familia dormía.
Lamonega está imputado de homicidio agravado por alevosía, tres hechos en concurso real. Con relación a la víctima Marisa Ester Santos, agravado también por el vínculo y por haber sido realizado por un hombre hacia una mujer, habiendo violencia de género. Todos agravados por el uso de armas de fuego y en concurso real con hurto calificado en calidad de autor.
El primer testimonio correspondió a una empleada policial que integra la Brigada de Investigaciones. La profesional explicó las comparaciones efectuadas entre las imágenes tomadas por las cámaras de seguridad y las fotografías de la camioneta Renault Kangoo de Santos, realizadas por el equipo de criminalística de la Fiscalía.
En otro orden, por pedido de los abogados querellantes, relató su intervención sobre un informe de escuchas telefónicas. En ese sentido, indicó que trabajaron en la escucha de veintiocho CD y cinco casetes, que contenían registros de audios telefónicos. Las escuchas correspondían a tres números de teléfonos, dos de ellos eran Sarmiento y uno de la provincia de Córdoba.
En ese contexto, la investigadora remarcó que el informe sobre un familiar político de las víctimas, cuyo seudónimo es "El cubano", no arrojó ningún dato de relevancia. Según afirmó la testigo, las conversaciones grabadas estaban referidas a sus actividades como mecánico y charlas con sus clientes.
Hay que recordar que Lamonega en su declaración del 7 de enero, manifestó que el esposo de una de las hermanas de Marisa -apodado "El cubano"-, no contaba con la confianza de la víctima, quien incluso no quería que se acercara a sus hijos.

PERRO RASTREADOR
Otro de los testimonios destacados, correspondió a un oficial de policía, quien confirmó que una pericia realizada por el Area de Criminalística, sobre los pedales de la Renault Kangoo, arrojó un resultado positivo.
La licenciada en Criminalística resaltó que en esa oportunidad arrojó un reactivo químico que permitió hallar muestras biológicas en ese sector del vehículo. También declaró un técnico electromecánico, quien efectuó la pericia mecánica vinculada al funcionamiento de la alarma cortacorriente del rodado.
Asimismo, un de la División Canes de la Policía de Comodoro Rivadavia, describió las intervenciones realizadas con los perros rastreadores, uno de raza Blood Hound que respondía al nombre de "Asthor" y un ovejero alemán, llamado "Kim".
En ese sentido, indicó que "Asthor" inició la búsqueda luego de olfatear una prenda íntima del sospechoso. C n el hocico sobre el suelo, comenzó un recorrido desde la esquina de Uruguay y Perito Moreno, dando indicios de los lugares en los que estuvo o pasó esa persona.
Así, el perro se detuvo en la zona del contenedor de basura, ubicado en la vieja estación de servicio. Continuó su recorrido por calle Patagonia y luego cruzó la plaza San Martín, en dirección al patio de la comisaría. Allí, dio vueltas alrededor de la camioneta de la víctima, y luego ingresó a la dependencia. Su trayecto, culminó en la antesala de los calabozos. En ese lugar estuvo demorado Lamonega, durante las primeras horas de la investigación.
Otras tres intervenciones se realizaron en la casa de la víctima, el basural municipal y los canales de riego. En esta última, los perros rastreadores bordearon alrededor de cien metros y se detuvieron en un sector, donde se encontraba una planta de rosa mosqueta.
Cuando los investigadores cerraron las compuertas y bajó el nivel del agua, en la zona señalada por los perros se halló el teléfono celular de Marisa Santos y el supresor de sonido de un arma de fuego.
Por último, brindaron sus testimonios cuatro empleados policiales, que relataron sus intervenciones en las tareas investigativas y el conductor del camión recolector de basura.

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