España afronta las elecciones más inciertas de su historia democrática

Por primera vez en más de tres décadas, las opciones no se limitan a elegir entre el PP y su tradicional rival, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que se alternaron en el poder desde el fin de la transición democrática.

Los españoles votan hoy en las elecciones generales más abiertas de la democracia, a las que el líder conservador y aspirante a la reelección, Mariano Rajoy, llega como favorito pero con los socialistas y los nuevos partidos Ciudadanos y Podemos al asecho, anticipando un escenario inédito sin mayorías claras que obligará a negociar pactos.
Cuatro años después de haber dado la mayoría absoluta al Partido Popular (PP) de Rajoy en unos comicios marcados por una fuerte presión de los mercados que situó a España al borde del rescate, unos 36,5 millones electores podrán decidir si avalan la gestión del líder conservador, que implementó un duro ajuste, u optan por un cambio.
Y por primera vez en más de tres décadas, las opciones no se limitan a elegir entre el PP y su tradicional rival, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que se alternaron en el poder desde el fin de la transición democrática.
En los últimos dos años, al calor del descontento social por los recortes y los escándalos de corrupción que salpican al PP, emergieron dos nuevas fuerzas, Podemos (izquierda) y Ciudadanos (liberal), que están en condiciones de dinamitar el bipartidismo español y de imprimir un cambio generacional y de estilo a la política española.
Los sondeos otorgan la victoria al PP del veterano Rajoy, de 60 años, aunque con menos del 30% de los votos y entre 120 diputados en un parlamento de 350, lejos de la cómoda mayoría absoluta (186) que disfrutaba desde finales de 2011.
Detrás se sitúa el economista Pedro Sánchez, de 43 años, quien se presenta como la renovación del socialismo español, mientras Albert Rivera, el joven abogado de 36 años candidato de Ciudadanos, y Pablo Iglesias, el politólogo de 37 años que lidera Podemos, se encuentran prácticamente empatados en el tercer lugar. Ante un escenario tan incierto, sin mayorías amplias, con cuatro partidos peleando cabeza a cabeza por el voto y un elevado número de indecisos que llega al 41% -según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS, público)- la movilización electoral resultará crucial, sobre todo para los emergentes.
Lo que parece inevitable es que el día después de los comicios del 20D, en caso de resultar vencedor, Rajoy tendrá que buscar apoyos para conservar el poder y sacar adelante sus políticas.
El 20D está abierto, pero el panorama multipartidista que se avecina alumbra un gobierno de minoría que podría tener dificultades para mantenerse en el poder, aunque a la vez daría lugar a una "praxis política" más negociadora y a una democracia más plural, según expertos.

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