Estela Alvarado: "vamos a apelar porque Ortiz y Castillo son tan culpables como el resto"

La mamá de Maximiliano Almonacid –víctima de vejaciones y torturas por parte de la Policía de Trelew- confirmó que no están conformes con el fallo emitido hoy al mediodía. "La fuerza policial es una mafia pero creo que Muñoz va a hablar, no va a querer comerse el garrón solo", dijo.

Estela Alvarado –madre de Maximiliano Almonacid- dialogó con El Patagónico tras conocer hoy al mediodía el fallo del juicio a cinco efectivos policiales de la Comisaría Segunda de Trelew por los delitos de vejaciones, torturas y abuso sexual en perjuicio de su hijo.

Aníbal Muñoz fue condenado por torturas y vejaciones; Carlos Pato y Carlos Treuquil por vejaciones. En tanto que Héctor Ortiz y Sergio Castillo fueron absueltos.

En este sentido, Estela sostuvo que "no estamos muy conformes con la condena que emitieron los jueces, sabemos que los dos policías que fueron absueltos son tan culpables como lo es Muñoz –que es quien inició las torturas-".

"Toda la Comisaría supo lo que pasó, era imposible que los demás oficiales no supieran lo que le estaban haciendo a mi hijo. Más allá de que hubo condenas por apremios ilegales y condenaron a Muñoz por el tema de las torturas, no quedamos conformes, pero la lucha que llevamos a lo largo de estos cuatro años no fue en vano. El Superior Tribunal fue el que permitió que llegáramos a la instancia de un segundo juicio y todo es por algo", relató esta madre que con su fortaleza sacó adelante a su hijo.

Al ser consultada por el estado anímico en el que se encuentra Maximiliano –más conocido como "Pochi" por sus familiares y amigos, Estela manifestó que "mi hijo se encuentra bien. Siempre le creímos y sabíamos que lo que le pasó ahí adentro de esa Comisaría. Íbamos preparados para que pase lo que Dios quería".

"Maximiliano está fortalecido y dispuesto a emprender una nueva etapa en su vida. Fueron años de mucha lucha, él sufrió y nosotros como familia sufríamos de verlo mal. Fueron muchas noches de tener que levantarnos a contenerlo. Tuvo tres intentos de suicidio porque cuando le pasó lo que le pasó tenía solo 16 años, era un adolescente pero maduró muchísimo ahora vive por su hijita de tres años. Es su motor", expresó.

Con respecto a la condena emitida por los jueces, Estela aclaró que "todavía no nos juntamos a hablar con nuestro representante y querellante pero estoy casi segura que vamos a tomar la decisión de apelar porque sabemos que Castillo y Ortiz –quienes no fueron condenados- también golpearon a mi hijo".

"El martes a las 08:30 vamos a saber la fijación de las penas que les va a corresponder a cada uno de los implicados", sostuvo.

Finalmente, la mamá de Maximiliano, concluyó que "sabemos que ir contra la Policía no es fácil porque entre ellos se cubren. La fuerza policial es una mafia pero creo que Muñoz va a hablar, no va a querer comerse el garrón solo. No se pudo probar autoría porque a mi hijo lo tuvieron todo el tiempo con los ojos vendados, él escuchaba las voces pero estoy segura que en cualquier momento algo va a pasar".

EL CASO

El 18 de enero de 2012, entre las 06:30 y las 07 de la mañana, el joven Maximiliano Almonacid (16) fue aprehendido violentamente frente a su domicilio por los policías Pato, Bevacqua, Castillo y Ortiz, junto a un sargento que los acompañaba, en el momento en el que regresaba del boliche junto a su novia y otros compañeros,

Mientras el menor intentaba entrar a su casa, los policías lo desprendieron a golpes de las rejas, lo arrojaron al piso y trataron de reducirlo.

En forma violenta lo introdujeron en uno de los patrulleros y lo transportaron hasta la Seccional Segunda. "Así que a vos te gusta golpear a las mujeres pedazo de maricón", le decían mientras era ingresado a un sector de calabozos esposado mientras le seguían pegando. Lo sujetaron contra una pared, para luego bajarle pantalones y demás prendas de vestir.

En tanto, la novia del menor ya se encontraba en la Comisaría pidiendo por él, siendo conducida a un sector de la cuadra, camino a la cual pudo observar cómo Muñoz y otro policía traían a la víctima con los pantalones bajos: "¿Te gustó, p...o?", le decían.

La madre fue avisada por vecinos de la detención, quien llegó junto a familiares al sector de la guardia. Allí le informaron que su hijo no estaba detenido, sino demorado y que aguardaban a que lo revise un médico. Fue durante esa hora, en que Maximiliano era sometido a los castigos y luego a la tortura. La vergüenza le impidió a Almonacid referir acerca de lo sucedido en el momento. Sólo quería volver a su casa. Pero su madre notó las dificultades para caminar y los golpes que tenía y lo llevó al Hospital.

Recién en horas de esa tarde Almonacid le confesó a su novia lo que pasó, pero sin querer que el hecho se supiera, aunque al día siguiente los padres lo convencieron de radicar la denuncia respectiva.

Hoy a cuatro del hecho, y luego de sostener una larga lucha, tres de los cinco policías involucrados fueron condenados por torturas y vejaciones.

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