Estudiantes de la Escuela 711 visitaron un merendero con un proyecto solidario

Los estudiantes de quinto año de la Escuela 711 compartieron diversas actividades con los chicos que asisten al merendero de Kilómetro 14 que impulsa Sabina Mendes, una habitante del barrio. Antes de concretar la visita realizaron una campaña de recolección de ropa y alimentos, prepararon talleres lúdicos, mándalas y lapiceros con sorpresas que les hicieron vivir a los pequeños del merendero una tarde diferente.

Fue una visita que prepararon con tiempo y que el sábado tuvo su broche de oro, cuando los estudiantes de la Escuela 711, ex Magisterio, llegaron hasta el merendero que Sabina Mendes tiene junto a su esposo en Kilometro 14.
Todos vivieron una tarde diferente, disfrutando de la merienda como sucede cada sábado, pero esta vez también con diversos juegos, sorpresas y hasta talleres lúdicos que los estudiantes prepararon para los pequeños que concurren al lugar.
La visita de los alumnos se concretó en el marco del nuevo espacio curricular "Proyecto Solidario", el cual fue incluido recientemente en la currícula académica. Así hace varias semanas los estudiantes venían preparando lo que sería su visita. Trabajaron en grupos en el aula, juntando ropa y alimentos, diseñando talleres lúdicos, creando mandalas y también lapiceros a los cuales les colocaron sorpresas.
Es que el espacio curricular trabaja junto a otras áreas educativas con las cuales se intercambian saberes interdisciplinares, con el objetivo de formar a los estudiantes de manera responsable y con una mirada solidaria.
"Es importante que los adolescentes participen activamente dando lo mejor de sí mismos, para que sean capaces de utilizar el conocimiento como herramienta para comprender y transformar constructivamente su entorno social, situándose como participantes activos en un mundo en permanente cambio", explicó la profesora Adriana Latorre, quien junto a la docente Cintia Ramos, guiaron la experiencia.

UNA FORMA DIFERENTE DE EDUCAR
Según contó la docente, fue una jornada más que especial, gracias al acompañamiento del equipo directivo, integrado por las docentes Rosana Montiel y Estela Alvarenga; los estudiantes y sus familias, quienes ayudaron para que todo saliera bien y se pudiera concretar esta tarea.
También fue posible gracias a la familia Mendes, que les permitió a los alumnos "compartir esta experiencia y acercarse un poco más a la realidad que golpea a nuestra ciudad", resaltaron las docentes. Y como contó uno de los estudiantes "fue muy grato el recibimiento de los chicos. Ellos nos esperaban y nos sentimos felices compartiendo, riendo y dejando desde nuestros corazones lo mejor de nuestras vidas. Ojalá se repita".

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