Europol denuncia que 10.000 niños refugiados desaparecieron en Europa

Italia registró 5.000 niños desaparecidos, mientras que Suecia otros 1.000. Además, la agencia europea de seguridad estima que sólo el año pasado 270.000 niños llegaron a Europa entre la masa de más de un millón de refugiados de Medio Oriente y Africa.

La Oficina Europea de Policía, más conocida como Europol, advirtió ayer que al menos 10.000 niños refugiados que llegaron solos a Europa en los últimos dos años desaparecieron sin dejar ningún rastro oficial en alguno de los estados del bloque, un dato que se suma a los naufragios cotidianos que ya dejaron unos 4.000 muertos desde 2015.
Al mismo tiempo, la Guardia Costera italiana informó ayer que en las últimas horas rescató a 655 personas que navegaban en las aguas del Canal de Sicilia en condiciones muy precarias, intentando cruzar desde el norte de África hasta las costas sur de Europa, una ruta que han realizado cientos de miles en el último año, con masivos naufragios.
Mientras el peligro más flagrante se ve todos los días en el mar Mediterráneo con el sinfín de barcazas y gomones que intenta superar el oleaje y las bajas temperaturas y acercarse a una isla griega o una costa italiana, Europol advirtió ayer sobre otro peligro, éste en el continente.
La agencia policial con sede en La Haya denunció que la cifra de 10.000 niños que desaparecieron de los registros oficiales europeos en los últimos dos años es sólo "un cálculo conservador".
"Esto no quiere decir que a todos ellos les haya pasado algo. Algunos de esos niños podrían estar viviendo ya con parientes. Lo que sí significa, sin embargo, es que estos niños corren al menos un riesgo potencial", explicó un vocero de la agencia a la prensa.
El funcionario dio como ejemplos que Italia registró 5.000 niños desaparecidos, mientras que Suecia otros mil. Sin embargo, el vocero no pudo ofrecer cifras de otros países para alcanzar al saldo final de 10.000, según reprodujo la agencia de noticias DPA.
El vocero también secundó a Brian Donald, uno de los responsables de Europol, quien el sábado denunció en diálogo con el diario británico The Guardian, que existen pruebas de que algunos de los niños que llegaron solos a Europa fueron víctimas de abusos sexuales una vez dentro del continente.
Tanto en Alemania como en Hungría "un gran número" de criminales que explotaban a refugiados fueron detenidos, según destacó el vocero de Europol.
La agencia europea de seguridad estima que sólo el año pasado 270.000 niños llegaron a Europa entre la masa de más de un millón de refugiados de Medio Oriente y Africa que desembarcaron esperando un futuro mejor.
Pese a que muchos de ellos llegaron escapando de guerras, como la siria, conflictos religiosos o sectarios, como el iraquí, afgano o nigeriano; o del hambre, una situación igual de dramática y vital en parte de África, la mayoría de los países de la Unión Europea y varios de vecinos cerraron sus fronteras, levantaron vallas, controles u otros obstáculos para frenar el ingreso de demandantes de asilo.
Estas medidas restrictivas se multiplican y afianzaron en este primer mes de 2016, impulsadas por el creciente clima político anti migratorio y xenófobo, traducido en ataques a centros de refugiados y la estimagtización que promueven algunos países, pintando las puertas de sus casas o permitiendo la confiscación de sus pocos bienes de valor para pagar su "estadía".
En Alemania, la fuerza euroescéptica Alternativa para Alemania ganó popularidad en los meses de la mano de un discurso cada vez más de ultraderecha y racista contra los refugiados y los inmigrantes.
Esa misma fuerza que hace apenas dos años no logró entrar al Parlamento alemán, ahora suma una intención del 12%, según sondeo difundido ayer por el instituto Emnid, que también registra una caída del apoyo de la canciller conservadora Angela Merkel y de su gobierno.
Cuánto más difícil se hace llegar a Europa y luego cruzar el continente hasta los países más ricos en el norte, más crecen y se fortalecen las mafias que hacen dinero con la desesperación de familias y personas individuales que están dispuestas a todo, incluso a morir en el intento, con tal de escapar de una vida sin futuro.

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