Evalúan amputarle las piernas a la joven madre atropellada

A más de 24 horas del accidente, Analía Gallardo de 23 años no logra ser estabilizada para proceder a las operaciones pertinentes. La vida de esta joven madre de dos pequeños de 9 y 5 años corre riesgo desde que fue atropellada por un conductor ebrio que hacia zigzag con otros autos.

Ayer alrededor de las 05:45 de la madrugada Analía Gallardo se dirigía a la avenida Kennedy para tomar un transporte que la traslade al centro de la ciudad donde cumple funciones en una planta pesquera. Ya había hecho señas a un remisero de la agencia Austral que paró a pocos metros de la intersección con avenida La Plata.

Al momento que la joven intentaba abordar el auto y en cuestión de segundos resultó embestida por el conductor de un Fiat Palio, dominio GMY 084 que era conducido por Pablo Bustos Rodríguez, quien horas después se confirmaría que conducía en estado de ebriedad.

Desde entonces la vida de Analía corre riesgo. Pasó largas horas en terapia intensiva en el Hospital Regional, donde aún tratan de estabilizarla para poder avanzar en las operaciones que requiere. Según informaron esta tarde en la audiencia de control de detención de Rodríguez, la fiscal Patricia Rivas indicó que su estado es crítico, con evaluación de amputación de ambas piernas.

Su madre, Mariela relató que por estas horas "su corazón está latiendo más lento por toda la medicación" y sostuvo que el riesgo más latente es controlar la infección que se propagó por sus piernas.

"Se le metieron bacterias y virus en el momento en que fue arrastrada por el auto, cuando perdió parte de la piel. Tiene bacterias ahí, tiene inflamación en el riñón, le falta parte de la cadera, de la cola, los médicos me dicen que no le van a amputar una pierna pero hay que esperar, su corazoncito es el que tiene que aguantar", relató dolida su madre.

Analía, según su madre, tiene capacidad para enfrentar este nuevo desafío. Hace pocos meses atrás se quedó con lo puesto después de que se incendiara su vivienda y ahora vivía con sus hijos de 9 y 5 años en la casa de su madre, "trabajando para darle todo a sus chicos".

Además de la cadena de oración que familiares y amigos iniciaron desde el día de ayer, su madre recordó en diálogo con Radio Del Mar que se puede colaborar donando sangre al Hospital Regional.

Mariela habló de su hija y la definió como "mi nena", lamentó que hasta el momento no haya podido ser operada porque perdió mucha sangre y tratando de serenarse ella misma repitió: "ahora tengo que esperar, a ella le falta muchísima masa muscular. Estuvieron toda la mañana estabilizándola y me dijeron solamente que tengo que esperar. Es un dolor enorme", finalizó.

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