Ex bar Irlanda: el municipio confirmó que se trata de una obra "clandestina"

Desde la Dirección de Obras Públicas municipal confirmaron ayer que la reconstrucción del bar Irlanda, donde el 20 de marzo falleció el bombero Luis Gramajo tras combatir un incendio que consumió el lugar, no es una obra autorizada por el municipio. El 26 de agosto se había intimado al propietario a paralizar la construcción y a presentar los planos, pero hasta la fecha sigue siendo una obra "clandestina". Vencidos todos los plazos, ayer se labró el acta de infracción. El lugar no está en condiciones de obtener habilitación comercial.

El Patagónico dio a conocer en la edición de ayer las condiciones irregulares en las que se reconstruye el ex bar Irlanda (ahora "Costanera"), tras el siniestro que el domingo 20 de marzo destruyó gran parte del local, cobrándose además la vida del primer bombero caído en servicio en la ciudad: Luis Gramajo.
La construcción, donde la madera es el material predominante, se erige en una privilegiada esquina del parque Soberanía, acceso vehicular al paseo costero.
Aunque se ubica en el casco histórico municipal, esa sección del parque aparece como propiedad privada bajo la titularidad de Víctor Hugo Domínguez, propietario que estaba en la obra ayer por la mañana cuando los inspectores municipales de la Dirección de Obras Particulares se hicieron presentes para labrar la infracción correspondiente.
La de ayer no fue la primera vez que el área controlante llegó al lugar, ya que el 26 de agosto había tenido lugar una inspección en la que se labró un acta de paralización de obra e intimación a presentar los planos del lugar, según confirmó a El Patagónico César Pola, director de Obras Particulares del municipio, confirmó que ante la falta de presentación de la documentación exigida se trata de una "obra clandestina" que no tiene ningún tipo de autorización municipal.
"No es una obra autorizada por el municipio. El 26 de agosto hicimos un acta de paralización e intimación a presentar planos, y hoy (por ayer) reiteramos los términos del primer acta y se labró la infracción por incumplimiento de la anterior", informó Pola para agregar que fue notificado el propietario, Domínguez.
Hay que recordar que fue combatiendo las llamas que allí se desataron que murió el primer bombero en acto de servicio en Comodoro Rivadavia. Luis Gramajo se llamaba y aún no tomó estado público la pericia para deslindar responsabilidades en esa tragedia. Cuando ocurrió, trascendió que hubo impericia y varias irregularidades de parte de las autoridades de Bomberos, mientras tampoco nunca se aclaró si el propietario del bar Irlanda había adoptado las previsiones necesarias para evitar episodios como el que ocurrió hace ocho meses.

"TENEMOS LIMITACIONES"
En cuanto a las requisitorias municipales, Pola explicó que además de pedir la paralización de los trabajos por segunda vez, se solicitó que se presente un peritaje estructural completo del inmueble y de los planos. "No se habilitará hasta que no esté todo eso cumplido" subrayó en relación al emprendimiento comercial ubicado en pleno centro y a escasos metros de la Municipalidad.
Los procedimientos de norma implican la obligación de presentar la documentación técnica de la obra, firmada por un profesional matriculado en Obras Particulares (ingeniero, arquitecto o maestro mayor de obras), que es lo que no se cumplió en esta construcción en particular.
"Nosotros hicimos el acta y la reiteramos; ya es responsabilidad legal del propietario cumplir. Tenemos limitaciones, como cualquier estructura, pero hemos estado haciendo notificaciones. De hecho el primer acta tiene más de dos meses. Los inspectores pasan y la responsabilidad del Estado está cubierta. Ahora es obligación del particular cumplir, presentando un profesional matriculado" subrayó el funcionario responsable, para agregar que al momento de que el propietario cumpla con la presentación, deberá añadir la documentación vinculada con la seguridad e higiene, así como la verificación estructural y otras.
Más allá de las irregularidades que la determinan como una obra "clandestina", el secretario de Control y Fiscalización, Daniel Campillay, de quien depende el área de Habilitaciones Comerciales, confirmó ayer que el ex bar Irlanda tampoco presentó ningún tipo de documentación ni solicitud ante su secretaría, y que la autorización anterior que tenía el local fue dada de baja de oficio el 25 de julio.
Además, ratificó que hasta tanto el local no tenga la aprobación de planos y documentación técnica por parte de Obras Particulares, el propietario del lugar no podrá avanzar con ningún tipo de trámite para abrir sus puertas, y agregó que de modo independiente de la situación edilicia, se solicita, como a todos los comercios, los estudios de seguridad e higiene, y los vinculados al sistema eléctrico, entre otros inherentes a la habilitación.
Agregó además que la evaluación en este caso no solo abarcará los mencionados requisitos de Obras Particulares, sino además los rubros sobre los que se otorga la habilitación de explotación, mencionando que en el alta anterior tenía autorización para "espectáculos públicos (acústicos)" cuando ese tipo de construcción no cumple con las condiciones para aprobar ese rubro.

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